Hablar de indultos en campaña electoral no fue una buena idea, y así lo ha reconocido hoy el candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, quien ha tachado do de «prematura» su propuesta de un indulto para los políticos querellados por la declaración unilateral de independencia. La apuesta del líder socialista por congraciarse con el electorado catalanista y desmarcarse del «bloque del 155» en medios nacionalistas -en RAC1 por la mañana, y en TV3 horas más tarde- no ha sido entendida ni entre los suyos ni en las filas rivales, donde fue recibida con sonoros portazos de ERC, JxCat y la CUP.

Iceta ha calificado este viernes de prematura su propuesta, aunque ha señalado que prefiere equivocarse «buscando la reconciliación entre catalanes que acertar en mantener las heridas abiertas». Tras el revuelo organizado por su matización, el dirigente socialista ha negado que se trate de una rectificación. «Yo he dicho que es verdad que hablar de indultos cuando no hay sentencia es prematuro. Eso no es rectificar, es tener los pies en el suelo», ha destacado, y ha apuntado que los afectados tienen razón cuando piden que no se hable de indultos cuando ni siquiera han sido condenados.

«Sin duda, se trata de una propuesta prematura y aquí debe quedar eso, pero me comprometo, si soy presidente, a tomar todas las decisiones y emprender todas las iniciativas que favorezcan la reconciliación» entre los catalanes, ha respondido al preguntársele por si es coherente defender el artículo 155 de la Constitución y, al mismo tiempo, abogar por indultos en caso de condena.

Iceta sólo quiere lavar su conciencia al hablar de indultos, criticó Rull

El ex conseller querellado y candidato de JxCat Josep Rull calificó ayer de «exótica» la propuesta y acusó a Iceta de pretender «lavar su conciencia» con ella. «Con esa afirmación nos da por sentenciados, el indulto se produce con condena y nosotros somos inocentes. Si nos quería ayudar nos perjudica porque nos señala como culpables de rebelión» criticó. En términos similares se expresó el candidato de la CUP, Carles Riera, quien también afeó a Iceta que diera por sentenciados a los quince políticos y líderes sociales querellados por rebelión, sedición y malversación de fondos públicos.

El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, criticó a Iceta por haberse «solidarizado» con los encarcelados y añadió que el PSOE no ha emprendido ninguna acción parlamentaria «denunciando el atropello a los derechos civiles» que significa, a su juicio, «que personas honradas y que no están sujetas a ninguna sentencia estén privadas de libertad». Y la hermana del ex conseller Comín le tildaba de cínico en las redes.

Iceta ha respondido hoy que el PSC ha tenido que apoyar el 155 «por desgracia» porque en ningún caso era una opción deseada, y ha señalado que los socialistas se dejaron la piel para evitar una proclamación de la independencia y la posterior suspensión de la autonomía. «El único responsable se llama Carles Puigdemont. La DUI hizo inevitable la aplicación del 155 que, afortunadamente, ha servido para convocar elecciones en el plazo más breve posible» y ahora los catalanes podrán elegir cambiar de etapa, ha reivindicado.

Respecto a la incomodidad generada en el PSOE por su propuesta, el candidato socialista ha negado haber recibido presiones para rectificar la propuesta del indulto y ha reproducido la respuesta de la portavoz parlamentaria, Margarita Robles, para señalar que «respetan una decisión personal» suya. «Soy yo quien se presenta a presidente de la Generalitat y los compromisos los asumo yo» ha zanjado.

Mejor Rajoy que Aznar

Iceta se ha desmarcado además con elogios al presidente del Gobierno, al señalar que en una situación como la actual es mejor tener al frente del Gobierno al actual presidente, Mariano Rajoy, que no a otros responsables de su partido: «Suerte que tenemos a Rajoy y no a Aznar. Suerte que tenemos a Rajoy y no a otros dirigentes del PP que no quiero nombrar por respeto y educación».

Por ello, ha anunciado que si gana las elecciones llamará a Mariano Rajoy y le ofrecerá que el Palau de la Generalitat sea la próxima sede de la conferencia de presidentes autonómicos «previa a las reuniones que el Consejo de Política Fiscal y Financiera debe tener para reformar el sistema de financiación». Cataluña, ha añadido, «volverá a tirar del carro en este tema, como ha hecho siempre», aunque para ello es necesario que los independentistas pasen a la oposición y haya un Govern transversal y catalanista que, ha defendido, debe encabezar él.