300 votos son los que marcan la diferencia entre que el PP saque un diputado por Lérida o éste se sume a la candidatura que encabeza el ex president de la Generalitat Carles Puigdemont. Los populares se juegan casi cinco escaños en el reparto de restos, apenas por un puñado de papeletas, e insisten en transmitir el mensaje que esos restos no los gana otro partido del bloque constitucionalista sino, indefectiblemente, el independentismo.

Así, la candidatura que encabeza Xavier García Albiol puede perder el representante que obtuvo en esta provincia en 2015 si el voto se divide hacia Ciudadanos, con quien comparte base electoral, sin que la formación de Albert Rivera sea la beneficiada.

Lo mismo pasa en Gerona, en su caso a favor de los antisistema de la CUP, lo que ya es paradójico, o en Tarragona, donde el PP aspiraba a un segundo escaño que ahora no sólo se antoja imposible, sino con el riesgo claro de no sacar ni uno y, en cambio, podría ganarle el segundo escaño a ERC si no se hunde este jueves.

Dos escaños en juego en Barcelona

Y para colmo de los populares, en Barcelona, donde ponían todas sus esperanzas en el llamado cinturón rojo, corren el riesgo de dejarse dos asientos en la Cámara autonómica también en beneficio de los partidos separatistas.

En definitiva, si se confirman los peores augurios para Mariano Rajoy, su partido puede perder en el reparto de restos por la Ley D’Hont  y, por tanto, por un estrecho margen, hasta cinco diputados, que engrosarían las filas del separatismo en una futura Cámara donde las distancias entre los que se han saltado la legalidad constitucional y estatutaria y los partidarios de la aplicación del 155 para volver, precisamente, a la senda de la ley, se medirán en unos pocos diputados autonómicos.

Génova intenta transmitir la idea de que lo mejor para el constitucionalismo «es un PP fuerte»

Los populares están empleando esta recta recta final hacia las elecciones del jueves apelando al «voto útil» hacia su candidatura, sin alusiones ni directas ni indirectas a Ciudadanos, con la que comparte buena parte de su base electoral. Eso sí, subyace el mensaje de que, en según en qué sitios, votar a los «naranjas» es dar una baza al adversario.

En uno de sus últimos vídeos de campaña, afirman que «no habrá un gobierno constitucionalista sin un PP fuerte». En aplicación de la Ley electoral podrían verse despojados de una buena parte de sus escaños, «¿vas a ponérselo en bandeja?», se preguntan para acabar coligiendo que el voto al PP «es el voto útil» y»necesario».

El vicesecretario de Comunicación del PP y portavoz del partido, Pablo Casado, prefirió este lunes echar mano del  optimismo al asegurar que sacarán mejor resultado que el que les auguran los sondeos, a sabiendas de la existencia de un tradicional «voto oculto» popular, aunque esta vez parece que es ese y no otro el que alimenta en buena medida las excelentes perspectivas electorales de Inés Arrimadas.

El PP cree que la formación de Rivera ha hecho «campaña sucia» contra Albiol

En un intento porque no sea Ciudadanos la formación que rentabilice la aplicación del 155, aseguró que «todo el mundo» ha podido ver que, «gracias al Gobierno de Rajoy, Cataluña sigue siendo una parte imprescindible de España y de Europa» y que si la calificación crediticia de Cataluña «no está en bono basura» es «porque el PP ha actuado». Además salió en defensa de García Albiol al calificarle de «un buen candidato» con «un buen programa» y «una buena trayectoria».

«Estamos muy contentos con la campaña que se ha hecho en Cataluña, ha sido una campaña de Estado y no partidista», insistió Casado. En cambio, no es ese el concepto que tienen los populares de la campaña que ha venido desarrollando Ciudadanos, que han considerado en muchas ocasiones «sucia» y «tramposa», según fuentes tanto del Gobierno como de la dirección del partido en el Gobierno.

Rajoy se juega la paz interna en su partido y el apoyo parlamentario de Ciudadanos

Pero muchas cosas pasarán en caso de que el PP se hunda en Cataluña, tal y como El Independiente explicaba este fin de semana. Rajoy se juega la paz interna en un partido muy, muy preocupado por la velocidad de crucero que Ciudadanos pueda conseguir en caso de ser la fuerza política vencedora de la contienda catalana.

No obstante, fuentes populares quieren atemperar esos temores entre buena parte de las baronías del PP con el argumento de que el partido de Rivera «también tiene dificultades en muchos territorios» y no pondrá las cosas más difíciles a Rajoy en el Congreso, pendiente de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2018, salvo que Rivera quisiera forzar un adelanto electoral, ejercicio de riesgo que podría acabar pasándole factura, advierten.

Ejecutiva popular el viernes

La ejecutiva nacional popular no esperará mucho para analizar los resultados del 21-D. Rajoy ha convocado a su dirección para el viernes 22 aunque no está previsto que comparezca ante la prensa y menos aún si, como todo apunta, pierde representación con respecto a los resultados de las anteriores autonómicas.