La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha revelado durante su comparecencia en el Senado para dar cuenta de la aplicación del artículo 155 en Cataluña, que se ha realizado un simulacro de todo el proceso de escrutinio de las elecciones del 21-D para verificar su seguridad.

Ha querido dar respuesta así tanto al independentismo, que ha cuestionado la limpieza del proceso electoral, -«por lo que pueda deparar el resultado», ha apostillado- como por el riesgo de «injerencias» externas, a las que no se ha referido pero que preocupa a todos los gobiernos europeos.

Este jueves se van a celebrar unas elecciones «libres, con absoluta libertad y aplicando la ley electoral de Cataluña» que no es otra que la LOREG puesto que esta Comunidad es la única que no se ha puesto de acuerdo para aprobar una ley electoral propia como el resto de las autonomías. En definitiva, unos comicios con todas «las garantías, seguridad y neutralidad que han avalado casi medio centenar de consultas» y que se están organizando en coordinación con el área de procesos electorales de la Generalitat, al frente de la cual «están los mismos que antes» de la intervención de la Generalitat.

Tras apelar al  buen comportamiento de todos los apoderados e inrterventores que acudan a las mesas electorales en representación de sus partidos, ha abundado en otras medidas de protección como el reforzamiento no sólo del sistema de escrutinio, sino, también del sistema de comunicación, para que sólo se transmitan datos de oficiales; de la publicación de resultados y del recuento definitivo. Ha recordado asimismo, como ya dijo su secretario de Estado de Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro, habrá además una patrulla policial por colegio electoral.

 

 

«Acto electoral patrocinado por el Senado»

Esta comparecencia ha sido duramente criticada desde el  independentismo por producirse tres días antes de las catalanas ante las dudas de que se utilizara como un «acto electoral patrocinado por el Senado», como ha dicho el portavoz del PdCat en la Cámara Alta, Josep Lluis Cleries. De hecho, el cabeza de lista de Junts pel Catalunya, Carles Puigdemont, lo llevó ante la Junta electoral, que rechazó el recurso.