El ministro de relaciones exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y su homólogo estadounidense, el secretario de Estado, Rex Tillerson, han mantenido una conversación telefónica este martes en la que han acordado la urgente necesidad de abrir negociaciones sobre Corea del Norte.

Ha sido el primero el que ha hecho público este principio de acuerdo, afirmando que «las partes están unidas en la opinión de que el proyecto de misiles nucleares norcoreano viola las demandas del Consejo de Seguridad de la ONU», tal y como indicó un comunicado. «Es necesario pasar del lenguaje de las sanciones al proceso negociador lo antes posible», explica esta nota.

El régimen de Corea del Norte realizó su última prueba el pasado 28 de noviembre, cuando lanzó un misil balístico intercontinental que voló 1.000 kilómetros hasta caer en territorio japonés. Fue la primera desde mediados de septiembre que realizaban un ensayo de este tipo.

La tensión entre el régimen norcoreano y el país que preside Donald Trump lleva tiempo escalando. El propio ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong Ho, amenazó con derribar aviones estadounidenses incluso aunque no entren en el espacio aéreo norcoreano.

Esa fue una respuesta, en plena sede de las Naciones Unidas, a unas palabras de Donald Trump en las que calificaba al líder norcoreano, Kim Jong-Un, como «hombre cohete» en un mensaje en su cuenta de Twitter.

Ri Yong Ho calificó esas palabras como una «declaración de guerra», justo después de que varios bombarderos B-1B de las Fuerzas Aéreas estadounidenses sobrevolaran el espacio aéreo internacional más cercano a la costa oriental de Corea del Norte en un gesto de demostración de fuerza.

«Como Estados Unidos ha declarado la guerra a nuestro país, tenemos todo el derecho a tomar contramedidas tales como el derecho a derribar los bombarderos estratégicos de Estados Unidos incluso aunque no estén dentro de las fronteras aéreas de nuestro país”, añadió, Yong Ho.