Una semana después de las elecciones del 21-D Miquel Iceta ha reunido al Consell Nacional del PSC para hacer balance de unos comicios en los que el socialismo catalán se ha quedado muy lejos de sus expectativas iniciales, relegado de nuevo a cuarta fuerza en el Parlament y sin fuerza suficiente para desbancar al bloque independentista de la mayoría parlamentaria.

Iceta ha asegurado sentirse «orgulloso de la campaña» llevada a cabo por su partido, pero también ha reconocido que «ha habido errores y margen de mejora» para frenar esa fuga de votos hacia C’s que el líder del PSC ha reconocido abiertamente. «Debemos preguntarnos por qué muchos votantes progresistas prefieren a C’s» ha afirmado, para destacar a continuación que «se nos recrimina el gobierno tripartito con ERC, que gobernemos con ellos en algunos ayuntamientos, o mi prematura propuesta de indulto«.

Consciente de que su proximidad a ERC -sus rivales en el bloque constitucionalista señalaron insistentemente la posibilidad de un acuerdo de izquierdas tras las elecciones- ha sido el talón de Aquiles de su campaña, el candidato socialista ha reconocido ese error personal, al ofrecer un indulto que nadie agradeció en el bando independentista y restó credibilidad a su fe constitucionalista, pero ha defendido su aproximación al catalanismo moderado de la mano de Units.

«El voto no independentista se ha concentrado en C’s, hay que felicitarlos por el éxito» ha apuntado Iceta, quien se ha sumado a las críticas al partido naranja por su pasividad en los primeros compases de la legislatura. «Hay recordar» a los votantes que han optado por C’s, ha añadido, «que esa victoria no servirá para modificar rumbo de política catalana, y su falta de iniciativa estos días lo demuestra».

Tras destacar que el partido ha cosechado 80.000 votos más que en 2015, Iceta se ha mostrado convencido de que «nuestra estrategia de sumar a Units nos ha permitido mejorar resultados, pero nuestro mensaje de reconciliación no ha obtenido el apoyo que esperábamos».

El PSC no renunciará al catalanismo ni al federalismo por un puñado de votos»

Pese a la constatación de que el escaso rédito obtenido de su alianza con los herederos de Unió, dada la fuga de votos sufrida en la frontera electoral con C’s, Iceta ha defendido la apuesta del PSC por ese catalanismo moderado que está en la génesis de CiU. «El PSC no renunciará al catalanismo ni al federalismo por un puñado de votos. Somos lo que somos, y estamos convencidos de que nuestra propuesta es lo que más se parece a una solución común».

Así, Iceta ha señalado a la campaña en un contexto «endemoniado» con la DUI y el 155 y a la división entre bloques como responsables de un resultado que responde al voto de la «reafirmación, cuando nosotros ofrecíamos reconciliación».

En este contexto, ha reconocido que la apuesta por «la tercera vía» que supone la reforma federal de la Constitución «no ha parecido suficientemente sólida» -de lo que ha responsabilizado al Gobierno de Mariano Rajoy- pero ha advertido de que «los bloques nos condenan a la recesión» y ha apuntado de que «sólo convenciendo a los dos millones de votantes independentistas de la vía federal seremos capaces de solucionar» la crisis política catalana.

Para ello, Iceta ha abogado por insistir en esa vía y en la necesidad de impulsar un cambio del Gobierno en España porque «sólo el cambio en España puede contribuir a desbloquear Cataluña». Así, el primer secretario del PSC ha propuesto un programa para los próximos meses con cuatro ejes: un esfuerzo por evitar el frentismo; intensificar la presencia ciudadana del partido con un mensaje de reconciliación; movilización para construir la alternativa en España; y movilizar al partido de cara a las elecciones locales de 2019.