Tampoco la ANC secunda la idea de Carles Puigdemont de bloquear las instituciones catalanas. La entidad independentista ha trasladado al líder de JxCat su propuesta de programa para la legislatura, un documento que este sábado se someterá a votación de sus bases en el que se apremia a los partidos independentistas a trasladar la mayoría obtenida el 21-D al Parlament y el Govern. Es decir, a pactar la formación de la Mesa del Parlament y, sobre todo, de un nuevo ejecutivo que recupere el control sobre la policía y la hacienda catalanas para seguir implementando la república.

El texto, desvelado hoy por TV3, fue el eje del encuentro mantenido por el vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro, y el portavoz de Omnium, Marcel Mauri,con el ex presidente catalán en Bruselas la semana pasada. El texto insta al futuro Govern a «construir la república proclamada» y reclama especialmente un «poder efectivo y no dependiente del Estado» en tres ámbitos: «Financiación y control de la hacienda catalana; Poder judicial y fiscalía imparciales al servicio de la sociedad catalana; Fuerza pública suficiente para garantizar la seguridad de los catalanes en las circunstancias ordinarias y también en las situaciones de conflicto».

En otras palabras, la entidad soberanista exige la formación de un gobierno independentista para recuperar el control de la administración autonómica con el objetivo de seguir vulnerando el marco legal para poner las bases para la proclamación efectiva de la independencia. En este contexto, la ANC considera «consolidada» la mayoría independentista tras las elecciones del 21-D mientras «la mayoría silenciosa unionista se ha demostrado inexistente» por lo que exige «la restitución del Govern y sus estructuras, la derogación del 155 y la liberación de los presos políticos».

Reunión de diputados en Bruselas

El ex president ve así como se refuerza la presión en su entorno para la formación de un gobierno que permita al independentismo recuperar las riendas de la Generalitat, un apremio que también se oyó ayer en la ejecutiva del PDCat, ante la que Artur Mas defendió la necesidad de formar gobierno y rechazó la idea de forzar la repetición de elecciones con la que ha amenazado Puigdemont.

Este debate será el eje del encuentro convocado por el propio Puigdemont el próximo viernes en Bruselas con su grupo parlamentario. Un encuentro al que no podrán asistir dos de las voces de mayor peso en la candidatura, los ex consellers Josep Rull y Jordi Turull, puesto que las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Supremo les impiden salir de España. Es decir, faltarán los dos diputados que podrían haber trasladado de forma directa el rechazo de la dirección del PDCat a la amenaza de bloque de Puigdemont, puesto que Elsa Artadi renunció a su puesto en la ejecutiva del PDCat cuando asumió la dirección de la candidatura de JxCat.

En la reunión se debatirá también la última propuesta lanzada por el entorno de Puigdemont, la posibilidad de que el ex presidente regrese a España una vez investido como president por vía telemática, de modo que su detención se produzca como presidente electo y obtenga mayor eco internacional. Una idea en la que el propio Puigdemont insistió ayer para dar fuerza a su exigencia de ser investido de forma telemática, investidura que requiere primero que el independentismo se haga con la mayoría de la Mesa del Parlament para que ésta acepte una investidura que técnicamente ya ha sido rechazada por la oposición y cuestionada por numerosos juristas.