El jefe de la junta militar y primer ministro de Tailandia, Prayut Chan-o-cha, protagonizó este lunes un tenso momento frente a la prensa, a la que dejó plantada en plena comparecencia colocando en su lugar una imagen suya de cartón a escala real. «Si queréis saber algo sobre política o conflictos, preguntadle a este», dijo Chan-o-cha mientras caminaba de vuelta a su residencia y se despedía de la prensa con gestos.

Prayut Chan-o-cha fue el líder del golpe militar que derrocó al anterior gobierno de Tailandia en el año 2014. En ese momento, se nombró líder de una junta militar a la que nombró Consejo Nacional para la Paz y el Orden, y a la que concedió plenos poderes para nombrar al primer ministro y al resto de miembros del Gobierno. Como resultado de esto, se nombró a sí mismo máximo dirigente del país y ostenta el poder desde entonces.

El gobierno de Chan-o-cha ha instalado al país en una dictadura en la que la libertad política y de expresión está absolutamente cercenada. El ex general ha prohibido las discusiones en público sobre democracia o sobre el gobierno, y ha impuesto la obligatoriedad de que los niños reciten en el colegio los «doce valores» de la patria, dictados por él mismo.

Precisamente, tras dejar plantada a la prensa con la figura de cartón, Chan-o-cha mantuvo un encuentro con niños dentro del palacio presidencial, justificado en la importancia de «conseguir que gente joven con potencial se involucre con la democracia del siglo XXI».