“No podemos tolerar ideologías anti tolerantes. Con el fascismo no se dialoga, se combate”. Esta frase no pertenece a un dirigente antisistema refiriéndose a pérfidos anti-independentistas. Se la dedica un agente de los Mossos d’Esquadra a los compañeros del cuerpo que no comulgan con sus tesis independentistas. Lo ha hecho vía redes sociales, en reiteradas ocasiones, hasta que los interpelados han optado, esta semana, por presentar una denuncia interna por “incitación al odio” vía redes sociales. Mossos contra Mossos por el procés.

El proceso independentista ha provocado una seria ruptura en la sociedad catalana que ha llegado también, con fuerza, al Cuerpo de Mossos d’Esquadra. La postura adoptada por la policía autonómica el 1-O y las jornadas posteriores ha provocado una fractura entre agentes y unidades policiales. Unos, a favor de seguir las órdenes del Gobierno de Carles Puigdemont y permitir el referéndum ilegal; otros, incómodos con la desobediencia a los mandatos judiciales y lo que ellos consideran una deslealtad hacia los policías nacionales y guardias civiles desplazados a Cataluña que se encontraron solos intentando evitar el referéndum. Una situación que ha convertido a los diferentes cuerpos de policía en blanco de las iras de los ciudadanos: la Policía y Guardia Civil son increpados en las manifestaciones independentistas; los Mossos, en las manifestaciones constitucionalistas.

En su queja interna, los Mossos injuriados denuncian que los dos agentes portavoces de la plataforma Mossos&Democracia han utilizado las plataformas de Facebook y Twitter para “señalar, amenazar, injuriar e inducir al odio” contra otros agentes del Cuerpo “que no comparten sus ideas políticas”. Los denunciados se definen como “democráticos y contrarios al artículo 155 de la Constitución”.

El denunciante lamenta que los dos portavoces de esta plataforma hayan utilizado sus datos personales “e incluso poniendo mi graduación” para “calumniarme públicamente y pedir en clara referencia a mí y a otra persona aludida ‘limpieza dentro del Cuerpo de Mossos d’Esquadra'”, lo que a su juicio supone una invitación a las decenas de asociados que dice tener la plataforma a asediar a los agentes señalados.

La denuncia destaca además afirmaciones como que “los Mossos no independentistas no aceptamos la voluntad democrática”; se les invita a “trabajar lejos de nuestro país” o se advierte que “no podemos tolerar ideologías anti tolerantes; con el fascismo no se habla, se combate”. Los denunciados habrían difamado además a los autores de la queja afirmando que obligan a “saludar con un Arriba, España” que ejercen sus funciones “con sadismo” o que “tratan a las víctimas en función de su españolidad”.

El denunciante lamenta que se hayan utilizado sus datos personales pidiendo “limpieza dentro del Cuerpo de Mossos d’Esquadra”

Por todo ello, los denunciantes se sienten “señalados y marcados por inducción al odio” y lamentan que esta situación se “alimente e impulse públicamente por los dos agentes de los Mossos utilizando su condición de policías y con total impunidad desde hace mucho tiempo”. Por eso han pedido la apertura de un expediente disciplinario contra los dos agentes denunciados por “faltas de respeto o consideración graves” recogidas en el artículo 69 del reglamento de los Mossos.

Lamentan, además, que con sus actos los promotores de la plataforma Mossos per la Democracia “están dando una imagen parcial, tergiversada, política, perjudicando la imagen del Cuerpo de Mossos d’Esquadra y atentando contra su prestigio como policía, cuando debería ser un referente de neutralidad política”.

En su manifiesto fundacional, Mossos per la Democracia asegura que en España no hay separación de poderes, denuncia que nunca ha condenado el franquismo y concluye que “no estamos luchando por la independencia, estamos luchando por la democracia” y anima a seguir la lucha mientras “hay personas que están siendo martirizadas por el Estado para dar miedo, reprimir y acabar con cualquier resistencia a este Estado antidemocrático”.