La América de Joe Kennedy III no es la América soñada por Donald Trump. El congresista demócrata Joe Kennedy, de 37 años, nieto de Robert y sobrino nieto de JFK, respondió al discurso del Estado de la Unión del presidente desde un colegio de Fall River, una ciudad obrera al sur de Massachusetts. “Muchos han pasado el último año con miedo y ansiedad… esto no es lo que somos. Todos somos dignos de protección”, aseguró con convicción.

En especial se refería a los dreamers, esos hijos de inmigrantes nacidos en EEUU y que ahora se ven amenazados por la política migratoria de Donald Trump. A ellos se dirigió en español, idioma que Joe Kennedy habla con fluidez: “Ustedes son parte de nuestra historia. Vamos a luchar por ustedes y no nos vamos a alejar. Y añadió en inglés: “América, llevamos esta historia sobre nuestros hombros”.

Joe Kennedy, congresista desde 2012 hasta ahora entre bambalinas, aprendió español primero como estudiante en su país y luego en Sevilla, y sobre todo, en República Dominicana. Allí fue voluntario de los Cuerpos de Paz, que creó su abuelo, durante más de dos años. Aún mantiene vínculos con esa comunidad. “Un trocito de mi corazón se quedó en tierra dominicana”, confesaba en 2015 en una entrevista en el programa Panorama.

Confesaba que se consideraba premiado por la lotería de la vida por tener los medios que tenía pero en deuda con los menos favorecidos. Es lo que le lleva a unirse al clamor de quienes dicen: “Puedes construir un muro, que mi generación lo derribará”.

Esta administración socava el ideal en el que creemos. Todos somos valiosos e iguales”, dice Joe Kennedy III

En uno de los discursos de réplica más esperados de los últimos años, Joe Kennedy III no defraudó. Sin mencionar al presidente Trump, sí que aludió a cómo esta administración está echando por tierra el ideal americano. “Lo que están haciendo es socavar ese ideal en el que creemos, en que todos somos valiosos, iguales, que todos contamos a los ojos de la ley y de nuestros líderes, de  nuestro Dios, de nuestro gobierno. Esa es la promesa americana”, sentenció.

“Sería fácil ver el año pasado como caos… pero es mucho más que eso (…) Este gobierno no solo está atacando las políticas que nos protegen, están atacando el concepto mismo de que todos necesitamos protección”, dijo Kennedy en su réplica al discurso de Trump. “Muchos hemos pasado el año ansiosos, molestos, temerosos. Todos sentimos las fracturas de un país dividido. Escuchamos las voces de estadounidenses que se sienten olvidados”, añadió.

Al patriotismo de la América primero de Trump contestó con la esencia de la mejor América el joven Joe Kennedy, que hizo honor a ese apellido de la saga más legendaria de la política estadounidense. Su mensaje recordaba párrafos de Abraham Lincoln y más cercano, de Barack Obama, cuando dijo que no había una “América blanca, una América negra o una latina, sino unos Estados Unidos de América”.

Joe Kennedy dijo que esta administración está rompiendo con la promesa americana. Es decir, atacó a Trump en ese patriotismo del que hace gala. “Deciden quien merece protección y quién se queda fuera. Están convirtiendo la vida americana en un juego de suma cero, donde para que unos ganen, otros pierden, donde para garantizar la seguridad de América, hemos de recortar nuestra seguridad… nosotros queremos un acuerdo mejor para poder llamar a este país nuestra casa”, señaló el último de los Kennedy en el Congreso de EEUU.

Lamentablemente una anécdota enturbió su puesta en escena. Llevaba los labios con exceso de brillo y ese detalle llamó la atención de muchos en las redes sociales. Sin embargo, sus palabras fueron bien recibidas por quienes buscan un rayo de esperanza en las desoladas filas demócratas.

Defensor de los derechos civiles, de una economía más solidaria, y del Obamacare, Joe Kennedy no desvela si se postulará como candidato demócrata en 2020. Confiesa que le entusiasma su labor en el Congreso. Descarta postularse como senador mientras tenga que competir con Elizabeth Warren, en Massachusetts.

Warren fue profesora suya en Harvard. En su clase conoció a la que hoy es su esposa, Laure Anne Birchfield, y madre de sus dos hijos, Eleanor y James Matthew. Recientemente se ausentó de una votación para asistir al parto de su pequeño.

Frente a los que le describen como “un aburrido niño rico” (es abstemio, perfecto estudiante de Harvard y con una fortuna valorada en 19 millones de dólares), la jefa de la minoría demócrata Nancy Pelosi asegura: “Mientras el presidente Trump ha roto sus promesas con la clase media, el congresista Kennedy comprende a fondo los desafíos a los que hace frente la clase obrera, hombres y mujeres, en nuestro país”. De ahí la elección de Fall River, una de las zonas más pobres de Massachusetts.

Junto a Joe Kennedy, la réplica en español al presidente Donald Trump, la esgrimió la congresista del estado de Virginia, Elizabeth Guzmán, peruana de nacimiento de 44 años. Muy combativa, Guzmán dijo: “El presidente ha atacado a nuestras familias. (…) El presidente ha atacado a las personas más vulnerables, al poner fin a la protección para las familias que huyen de la persecución, de las guerras y de los desastres naturales. Estas personas se han comportado de acuerdo a la ley, han pagado sus impuestos. Es inaceptable”.

A juicio de Guzmán, que llegó a tener tres empleos para salir adelante y es una recién llegada al Congreso de Virginia, Trump en lugar de fomentar la igualdad, promueve “la intolerancia y el racismo”. Y acusó al presidente y a los republicanos “de maltratar al pueblo americano”.

Kennedy y Guzmán son voces tan americanas como Trump que discrepan con esa visión proteccionista y populista, que aún cuenta con sólidos apoyos. Desde ahora a las elecciones de mitad de mandato, los demócratas han de hacer una gran labor para recuperar apoyos en el Congreso y tratar de poner freno a esas políticas que en el discurso del Estado de la Nación  el presidente ha querido presentar como fruto de un consenso tan soñado como su América monocolor.