Carles Puigdemont vive sus peores momentos desde que viajó a Bruselas para eludir la acción de la justicia en España. Se siente «sacrificado», «dañado» y «caducado», tal y como le confesó este martes al ex consejero Toni Comín a través de una serie de mensajes privados desvelados por Telecinco. Siente como una traición tanto los movimientos de ERC para evitar su investidura a distancia como los de miembros de su propio partido, el PDeCat, integrado dentro de Junts per Catalunya. «Supongo que tienes claro que esto se ha acabado. Los nuestros nos han sacrificado, al menos a mi. Vosotros seréis consejeros, espero y deseo, pero yo ya he sido sacrificado tal y como sugería Tarda», dice una de esas comunicaciones respecto al desafío independentista.

Su presencia en Bélgica, además de como altavoz mediático, también ha servido para distanciar a Carles Puigdemont de parte de sus correligionarios. El grupo que le arropa continuamente es reducido y sus irreductibles se cuentan con una mano.

Además del empresario Josep María Matamala, el ex presidente de la Generalitat tiene confianza plena en cinco personas: el ex consejero Jordi Turull, los diputados Eduard Pujol y Elsa Artadi y dos de sus asesores de comunicación: Jaume Clotet y Joan María Piqué, que le acompaña a todas partes en Bruselas, siempre tras él en cada comparecencia ante los medios. También en la marea de inasequibles que aplaude cada movimiento y le jalea incluso en sus «momentos de duda».

Artadi: un liderazgo forjado a la sombra de la Generalitat

Los contactos entre Puigdemont y Artadi, que fue el cerebro tras la meteórica campaña electoral de JxCat el 21-D, son constantes. La portavoz del grupo del ex presidente viaja habitualmente a Bruselas y se ganó sus galones como lugarteniente de Puigdemont en la pasada legislatura, como directora general de coordinación interdepartamental en la Generalitat. Un puesto subterráneo pero poderoso, que la relacionaba con todo el mundo y le permitió construir afinidades y desconfianzas. Doctora en Harvard, ocupó también la dirección general de Tributos y Juegos, donde creó La Grossa de Cap d’Any, el sorteo especial que pretende imitar al Gordo de Navidad.

Artadi ha sonado en todas las quinielas para asumir la Generalitat en el caso de que Puigdemont decida dar un paso al lado, como ya hizo Artur Mas en enero de 2016. Este mismo miércoles, el dirigente del PSC Miquel Iceta ha asegurado que los independentistas barajan como opciones a «dos personas que están en la carcel, a Elsa Artadi y a Eduard Pujol».

Eduard Pujol, director de Rac1 desde 2012 hasta 2017, aceptó dejar su carrera para presentarse como número 8 por Barcelona

Pujol fue el encargado este miércoles, junto a Artadi, de convocar a la prensa para presionar a Roger Torrent e insistir en la convocatoria del pleno de investidura. Y es una de las últimas adquisiciones del independentismo: periodista de carrera, fue el director de Rac1 -la emisora del Grupo Godó- entre abril de 2012 y el 17 de noviembre de 2017. Ex periodista deportivo y director de contenidos del departamento de prensa del Fútbol Club Barcelona, le bastaron un par de llamadas de Puigdemont para dejar su puesto en el panorama mediático catalán y acudir a las elecciones como número 8 por Barcelona.

Para el equipo de Puigdemont, Turull antes que Rull

Sorprende la mención de Iceta como presidenciable, tratándose de un candidato sin ningún bagaje político. Pero le ha bastado poco tiempo para hacerse un hueco en el núcleo duro del ex presidente, que políticamente completa Jordi Turull. El ex consejero de Presidencia es el contacto predilecto de Puigdemont. Durante la sesión de constitución del Parlament, en la que se eligió como presidente de la cámara a Roger Torrent, ambos permanecían conectados por la aplicación Signal, la misma por la que este martes Puigdemont envió sus fatídicos mensajes a Toni Comín.

Jordi Turull recibe una llamada de Puigdemont tras la elección de Torrent de

El diputado electo de JxCat y conseller de la Presidencia cesado, Jordi Turull, ha conectado por teléfono con Carles Puigdemont. EFE

Josep Rull, célebre por fingir que trabajaba en el primer día del 155, ya sonó como cabeza del PDeCat en las elecciones del 21-D

Turull, pese a las causas judiciales pendientes, es una de las opciones predilectas del equipo de Puigdemont si finalmente éste da un paso al lado. También aquí se explicita la distancia entre el ex presidente y su formación: el PDeCat optaría por Josep Rull como alternativa, un hombre más «de partido», que ya sonó en las quinielas del 21-D y que ganó visibilidad tras la aplicación del artículo 155, cuando trató de aparentar que acudía a trabajar con normalidad a su despacho, con una foto que colgó en las redes sociales.

Los altavoces de Puigdemont en las redes

Puigdemont, convencido de su poder mediático, fía también muchos de sus movimientos a sus dos ángeles de la guarda en este sentido: Jaume Clotet y Joan María Piqué. Mucho más que asesores de prensa: altavoces de los mensajes del presidente, influencers y creadores de opinión y tweets virales. Su comportamiento en las redes es también muy revelador.

Este martes, Clotet -también director adjunto de la campaña de JxCat- se dedicaba a señalar que se daban las «condiciones políticas» para investir a Puigdemont y a retwittear noticias en las que se acusaba a Torrent de no haber avisado al ex presidente del aplazamiento del pleno. Este miércoles, durante la debacle comunicativa de los mensajes a Comín, se limitó a retuitear los mensajes de ambos implicados y a compartir un artículo de Le Monde sobre la democracia en España. «Demoledor», apuntó.

Las referencias a ese mismo artículo han sido las principales aportaciones en Twitter también de Piqué durante el día. Ha retuiteado a prácticamente cada medio que lo ha publicado y se ha referido a los mensajes sólo de pasada, retuiteando a quienes reclamaban que se prestara la misma atención «a los de Rajoy a Bárcenas». Más significativa ha sido la difusión de un mensaje de la ex consejera Clara Ponsatí, con una cita de Winston Churchill que el independentismo ha movido durante el día para aplicar a la situación de Puigdemont: «Cuando sientas que no puedes continuar en tu posición ni un minuto más, y que todo lo que está en tu poder ya lo has hecho, ese es el momento en que el enemigo está más agotado y cuando un paso adelante te da los frutos de la lucha que has librado».