No está claro todavía que Carles Puigdemont se mude a la lujosa mansión de Waterloo. La operación de cambio de vivienda no la está llevando el propio ex president, sino su amigo Josep Maria Matamala Alsina, alias Jami, quien le acompaña en sus viajes por Europa. Éste, según avanza La Vanguardia citando a un periodista de L’Echo -el diario que adelantó la noticia de la mudanza-, habría llamado a la agencia inmobiliaria para replantearse la operación del alquiler.

Ante esta situación, ni la agencia que gestiona la mansión, Immo Dussart, ni el entorno de Puigdemont han confirmado que se haya frenado el cambio de domicilio, pero tampoco que siga hacia delante, según Onda Cero y La Vanguardia.

Fue el diario L’Echo el primero que anunciaba esta operación por parte del todavía candidato a la presidencia de la Generalitat, que lleva tres meses huido. Según el rotativo belga, Puigdemont, que vivía en Bruselas, alternaba la capital europea con la ciudad flamenca de Amberes, donde gobierna el líder de la formación N-VA (aliada del PDeCAT), Bart De Wever.

En concreto, el ex president habría escogido una villa (casoplón en francés) nueva de 550 metros, seis habitaciones, tres salas de baño con sauna, cocina súper equipada, garaje para cuatro coches y terraza de 100 metros cuadrados. La terraza da a un jardín igualmente grande.