Carles Puigdemont se «refugia» en una espaciosa mansión en la localidad belga francófona de Waterloo, según ha publicado el diario belga L`Écho. Puigdemont habría firmado el contrato de arrendamiento el miércoles, aunque no él directamente sino su fiel amigo Josep Maria Matamala Alsina, alias Jami.  Matamala es el hombre que acompaña al ex president por Europa. La villa, antes de ser reclamada por Puigdemont y su séquito en Europa, se ofertaba por 4.400 euros mensuales.

Según el rotativo belga, Puigdemont, que vivía en Bruselas, alternaba la capital europea con la ciudad flamenca de Amberes, donde gobierna el líder de la formación N-VA (aliada del PDeCAT), Bart De Wever. El hombre que quiere ser investido presidente en el Parlament y al que el Tribunal Constitucional no le deja asumir la presidencia catalana telemáticamente se ha ido a una casa muy grande.

En concreto, una villa (casoplón en francés) nueva de 550 metros, seis habitaciones, tres salas de baño con sauna, cocina super equipada, garaje para cuatro coches y terraza de 100 metros cuadrados. La terraza da a un jardín igualmente grande.

Rue de l’Avocat

Waterloo es conocida además de por la derrota de Napoleón (1815) por ser un lugar donde la nobleza belga (unas 32.500 personas en 2015 según diversos estudios) reside, ya que es una comuna llena de mansiones. Está en el Brabante Valón y se considera periferia bruselense. La casa está situada en la calle del Avocat (del abogado); se trata de una descripción aportada por L’Écho. «Una calle donde uno arriesga a perder un poco de su anonimato», dice el diario, que ha revelado el nuevo alojamiento del ex mandatario autonómico prófugo de la justicia.

El martes el presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), suspendió su sesión de investidura. Este jueves, insistió en que el bloque independentista (Esquerra, PDeCAT y CUP) mantiene a Puigdemont como candidato.