Si nada cambia, Alberto Garzón ha perdido el control de la delegación de Izquierda Unida en Bruselas al menos hasta 2019 (cuando se convoquen las próximas elecciones europeas), además de sufrir un revés interno: la número dos de IU y portavoz de los cuatro eurodiputados, Marina Albiol, ha dimitido de la dirección colegiada del partido a nivel estatal y compuesta de 24 personas. Se trata de un retroceso para la corriente del coordinador general, cuya mayoría en teoría no peligra aunque pierde peso frente al sector crítico.

Leal al coordinador, Marina Albiol «ha renunciado a seguir en la [dirección] colegiada pero sigue siendo portavoz de IU en Parlamento Europeo», confirman fuentes oficiales del partido a El Independiente. Los motivos no han trascendido y la dirección rechaza hacer cualquier declaración al respecto.

La crisis de la delegación de IU en la capital bruselense arrancó la víspera de las pasadas Navidades cuando uno de los cuatro eurodiputados, Javier Couso, rompió con Albiol y se dio de baja en IU-Galicia, la federación en la que Couso milita, tal y como adelantó este medio.

La condición de Couso

Couso era hasta entonces garzonista y, aunque formalmente pidió la baja, ésta no se tramitó por lo que continúa todavía en el partido, según confirman portavoces. Como condición, no obstante, Couso habría exigido que Marina Albiol deje de ser portavoz.

La Comisión Colegiada de la que ha cesado Albiol -la dimisión al parecer se produjo el pasado martes- es uno de los órganos de dirección junto con la ejecutiva federal. La eurodiputada castellonense también ha dejado su cargo en el área de Relaciones Internacionales, de la que era responsable. En la Comisión Colegiada aparecen nombres conocidos, como el concejal de Ahora Madrid recientemente cesado por Carmena Carlos Sánchez Mato.

Lucha por la portavocía

Las razones de la dimisión no han trascendido, pero todo apunta a que Marina Albiol pretende seguir conservando la portavocía en la Eurocámara. Los estatutos indican que dicha portavocía se decide entre los eurodiputados, aunque Albiol está de baja por maternidad y no se incorpora hasta bien entrado 2018, según varias fuentes.

Los motivos de la división tampoco se conocen. Poco después de las elecciones comunitarias en mayo de 2014 -las que dieron a conocer a Podemos-, el entonces portavoz Willy Meyer tuvo que dimitir al conocerse que participó en un fondo de pensiones del Parlamento Europeo gestionado por una sicav. En su lugar entró Couso, lo que propició el aterrizaje de la hasta ahora número dos en la portavocía. Casi cuatro años después, Marina Albiol está enfrentada no solo a Couso, sino a las europarlamentarias críticas Paloma López y Ángela Vallina.