Carles Puigdemont quiere ser investido presidente del Consejo de la República el 18 de febrero en Bruselas, y tres días más tarde ver el cargo ratificado con una investidura en el Parlament. Así lo asegura La Vanguardia, que cita un documento interno de la CUP en el que los anticapitalistas habrían recogido las propuestas del ex president para salir del bloqueo en el que se encuentra la política catalana. En otras palabras, el ex presidente catalán aceptaría una investidura simbólica en Bruselas pero exige también una real en el Parlament.

Fuentes de la CUP han confirmado el documento, aunque los anticapitalistas han rechazado comentar su contenido porque la propuesta proviene de JxCat y entienden por tanto que debe ser este grupo quien la comente. «Desgraciadamente este documento se ha filtrado» señalan, pero «como es una práctica que no compartimos, no contribuiremos a estropear los espacios de debate y decisión internos» comentándola el publico, añaden, tras recordar que se han conjurado por no abonar el debate sobre posibles fórmulas hasta que JxCat y ERC hayan acordado la vía para investir a Puigdemont.

Esta doble investidura es la hoja de ruta que Puigdemont habría trasladado a la CUP y ERC en sendos encuentros con sus direcciones celebrados en Bruselas el domingo y el lunes. Una propuesta que ha sido rechazada por las formaciones independentistas. Los republicanos negaron ayer que JxCat y Puigdemont hubieran puesto sobre la mesa de negociaciones la creación de un consejo de la república para dar entidad al papel de Puigdemont en Bruselas, mientras los antisistema se limitaron a exigir a los dos grandes partidos independentistas que lleguen a un acuerdo entre ellos antes de pedirles apoyo para la investidura.

Puigdemont quiere que el Parlament reforme la Ley de Presidencia el día 15 para permitir la investidura a distancia

El plan hecho público hoy pasaría por una reforma de la Ley de Presidencia, en un pleno a celebrar la próxima semana, el día 15 de febrero, para dar cobertura legal a una investidura a distancia de Puigdemont. Fuentes del entorno del candidato defienden que solo sería necesario modificar el artículo 4.3 de la ley, que explicita que el candidato debe estar presente en el hemiciclo, aunque la oposición ya ha dejado claro que ve inviable esa opción, y el PP ha advertido de que no encaja en el mandato del 155.

Este es el único punto que ha confirmado hoy la portavoz de JxCat, Elsa Artadi, en una entrevista a TV3. Artadi ha negado que su formación haya propuesto al creación de un consejo en Bruselas que asuma la dirección política de la Generalitat y ha rechazado que Puigdemont sea investido por la Asamblea de Electos creada en septiembre por la AMI.

«Sólo hay una investidura, y sólo hay un candidato a la investidura» añadió ayer Eduard Pujol, portavoz parlamentario de JxCat, para insistir en que su partido solo aceptará una investidura real de Puigdemont, que no se conformará con fórmulas simbólicas para evitar las consecuencias penales que ha rechazado Esquerra.

Por contra, la pretensión de Puigdemont es dotar de un carácter prácticamente simbólico al gobierno que se forme en Cataluña, que estaría supeditado al grupo de Bruselas. Se trataría de un mero «gestor de las políticas públicas» siempre destinadas a tensar la relación con el Estado, un punto en que el documento de la CUP sí coincide con las declaraciones de Artadi, quien ha reconocido esta mañana que «el camino que funciona es el de retar al Estado» para provocar tensiones internas.