«Es un tema que no le concierne al gobierno, sino a las fuerzas del parlamento de Cataluña». El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, no ha entrado en valoraciones acerca de la posibilidad de que Elsa Artadi sea la sustituta de Carles Puigdemont en la presidencia de la Generalitat, como han barajado en las últimas horas sectores de Junts per Catalunya y de ERC. «Lo que tienen que hacer es seguir la senda marcada del Tribunal Constitucional, que por otra parte es de sentido común», ha sentenciado. «El president Puigdemont no está en el exilio. Está huido de la Justicia», ha insistido.

El Ejecutivo no ha entrado en vaoraciones respecto al informe de los letrados del Parlament, que aseguran en el informe dado a conocer este viernes que el plazo para la investidura aún no ha comenzado, y que ésta «ha de ser presencial».

Méndez de Vigo, que ha avanzado la puesta en marcha de una oferta de empleo público para más de 400 mossos, ha asegurado que el 155 ha recuperado la «neutralidad» de las instituciones y ha revelado que el Ejecutivo ha disuelto diferentes entidades que desviaban dinero público con destino al procés.

El Gobierno ha salido así al paso de la información publicada este viernes en el diario El País, según la cual el Ejecutivo «toleraría» una elección simbólica del ex president Carles Puigdemont, siempre y cuando no hubiera “reconocimiento administrativo ni económico a cargo del erario público». En el plano simbólico, a Puigdemont «pueden nombrarle y reconocerle cuantos títulos y honores quieran”, aseguran fuentes gubernamentales citadas por el este periódico.

El papel del ex president es uno de los escollos esenciales en las duras negociaciones que mantienen Junts per Cataluña y Esquerra para desbloquear investudira que se encuentra aplazada sine die por decisión del presidente del Parlament, Roger Torrent. Una presidencia de carácter honorífico, esto es, sin ninguna capacidad ejecutiva,  no puede ser recurrida por el Gobierno ante el Tribunal Constitucional, aunque fuentes gubernamentales aseguran seguir muy de cerca las intenciones de influir en la política catalana por parte de Puigdemont para, llegado el caso, acudir a los tribunales.

Así las cosas, los nombres que circulan en el entorno del PDeCat como opciones son los de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Elsa Artadi, si bien hasta ahora JxCat se cierra a considerar públicamente cualquier otro escenario que no pase por investir a Puigdemont. En las conversaciones discretas mantenidas hace unos días en Bruselas, Puigdemont y su equipo de colaboradores trasladaron a ERC y la CUP un plan para tratar de constituir una estructura institucional en el exterior y, paralelamente, celebrar una investidura en el Parlament para que pueda formarse un nuevo Govern.