El ministro español de Justicia, Rafael Catalá, ha lanzado un nuevo recado al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. Catalá ha calificado de «vergonzoso» que Puigdemont haya huido, abandonando sus responsabilidades, para refugiarse en la ciudad belga de Bruselas, en una entrevista publicada por El Periódico de Catalunya.

El responsable de la cartera de Justicia también ha dedicado calificativos semejantes a la exdiputada de la CUP, Anna Gabriel, que se encuentra actualmente en Suiza y se resiste a regresar a España para no tener que comparecer ante los tribunales.

«Cuando una persona que ocupa un alto cargo institucional, como presidente de la Generalitat o como diputado, es citado por la Justicia y lo que hace es huir e intentar encontrar todos los tejemanejes que hagan difícil su regreso, está ante una circunstancia de escasa ética personal. Es vergonzoso huir de tus responsabilidades en la vida», ha apuntado Catalá.

En su opinión, la posibilidad de que Puigdemont puede ser presidente de la Generalitar desde Bruselas resulta «inimaginable, pero no solo por un tema jurídico, sino por sentido común. ¿Cómo puede ser presidente alguien que no está cada lunes en el despacho?».

El ministro también se ha referido a la reciente polémica por el discurso del presidente del Parlament, Roger Torrent, en el que denunció la existencia de presos políticos, provocando que la cúpula del poder judicial en Cataluña abandonara la celebración de la sesión solemne del Col·legi d’Advocats de Barcelona (Icab).

Catalá considera que decir que en España hay presos políticos hace un grave daño a la democracia

«El presidente del Parlament se equivocó profundamente porque no era un foro para hacer política, era un foro profesional», considera Catalá, quien lamenta que «se está haciendo un gravísimo daño a la democracia y a la sociedad» cuando alguien dice que existen presos políticos, «porque eso significa que en España se puede perder la libertad por opinar distinto y no es así».

En cualquier caso, el titular de Justicia apela al diálogo con el próximo Gobierno de la Generalitat, algo que cosidera «obligatorio y necesario», siempre que se produzca sin condiciones previas y dentro de la ley y la Constitución. Catalá ha recordado que «el modelo autonómico es de colaboración» y se muestra, incluso, dispuesto a tratar una posible reforma de la Constitución, aunque «manteniendo los pilares del modelo» actual.

Para una posible vuelta a la normalidad, Catalá ha explicado que, en cuanto haya un gobierno que «cumpla con sus obligaciones estatutarias y constitucionales, dejará de estar en vigor» el artículo 155. Algo que no depende de que el nuevo Ejecutivo sea o no de perfil independentista. «Si es un gobierno independentista que aplica las leyes y trabaja en términos democráticos, no habrá problema», ha asegurado.