El actual primer ministro, Paolo Gentiloni, ha reconocido que las elecciones que hoy se celebran en Italia son las más decisivas en 25 años. También son las más inciertas. Lo único seguro es que el Parlamento resultante esta primera vez que se aplica la ley electoral llamada Rosatellum será más fragmentado. Y el populismo ganará peso con los probables avances del Movimiento 5 Estrellas y la Liga.

Cuarenta y seis millones de italianos están hoy convocados a elegir la Cámara de diputados, compuesta por 618 representantes. Unos 43 millones (han de ser mayores de 25 años) son los llamados a elegir senadores (309). A ellos hay que sumar los cuatro millones que ya lo han hecho por correo. Un tercio de los elegidos se rige por el sistema mayoritario y dos tercios por el sistema proporcional, según la nueva ley.

Para lograr la mayoría se necesita un 40% de los sufragios, lo que parece que no está al alcance de ningún partido ni coalición. Como partido encabeza el último sondeo publicado hace 15 días el Movimiento 5 Estrellas, con un 28% de los votos, pero la coalición de centro derecha (Fuerza Italia, la Liga y Hermanos de Italia) rondaría el 36% de los apoyos, insuficiente también para gobernar.

En las primeras horas de la jornada electoral, que ha arrancado a las siete de la mañana y concluye con el cierre de los colegios a las 23h, han votado los principales líderes italianos. A las 19 horas la participación es de un 58,7% y en muchos lugares había colas, también motivadas por la complejidad del sistema de voto. En 2013 votó el 75,19%, y fue la más baja desde 1946.

Hubo retrasos en Sicilia por problemas con las papeletas, lo que ha provocado protestas en los colegios afectados. Han tenido que volver a imprimir miles de papeletas. También hay comicios regionales en Lombardía y Lazio.

El primero fue el presidente Sergio Mattarella, que no tiene un papel neutral. Si como se prevé no hay una mayoría clara, su papel será fundamental para designar quién será primer ministro y en quién puede apoyarse.  Sería lo que se denomina «un gobierno del presidente», un freno del sistema contra la inestabilidad y el caos. En ese caso, el actual primer ministro, Paolo Gentiloni, puede ser el hombre ideal para el consenso.

Berlusconi, tu tiempo ha terminado. Estás acabado», ha gritado a ‘Il Cavaliere’ una Femen con el pecho descubierto

La anécdota de la votación durante la mañana tuvo como protagonista a Silvio Berlusconi, líder de Fuerza Italia. Una militante de Femen se plantó ante él subida a una mesa con el pecho al descubierto donde tenía escrito: «Berlusconi, estás acabado», mientras gritaba: «Berlusconi, tu tiempo ha terminado». El ex primer ministro, el último elegido en las urnas en 2008, se apartó riendo. Dice que no pudo oír lo que decía, pero que «era guapa».

Silvio Berlusconi se declaró preocupado «por las cifras». Si bien no podrá ser primer ministro porque hasta 2019 está inhabilitado por una condena por fraude fiscal, si Fuerza Italia es la formación más votada en la coalición de centro derecha su candidato, Antonio Tajani, sería el jefe del gobierno, si consiguen reunir apoyos suficientes para alcanzar la mayoría.

Tajani dejaría su puesto como presidente del Parlamento Europeo. Pero en las últimas encuestas Fuerza Italia apenas aventajaba por tres puntos a la Liga, de Matteo Salvini. Si la Liga fuera la fuerza con más apoyos en el centro derecha, sería Salvini quien llevara la voz cantante. Y Salvini quiere entrar por la puerta grande en el Palacio Chigi. Incluso no se descarta que pacte con el Movimiento 5 Estrellas, que en teoría rechaza cualquier coalición.

«Sería un peligro para Europa por dos motivos. Por un lado, sería un gobierno sin experiencia y, por otro lado, porque podría fácilmente perder el control de las cuentas públicas porque los dos partidos han hecho promesas que son irresponsables, sobre todo la Liga. Irónicamente para Europa Berlusconi significa tranquilidad», explica John Hooper, corresponsal de The Economist y autor de The Italians.

El populismo está echando raíces en Italia. Lo prueba la presencia en el bel paese estos días de Steve Bannon, el que fuera estratega en jefe de Donald Trump. Bannon, como decía a El Independiente, Michael Wolff, autor de Fuego y Furia, tiene como objetivo crear un movimiento internacional populista, en el que encajan el Frente Nacional francés, la Liga de Salvini, pero también el Movimiento 5 Estrellas e incluso Fuerza Italia.

Los populistas rondan el 65%, dos tercios del electorado, lo que supondrá un potente mensaje antisistema», dice Bannon

«Estas elecciones son cruciales para el movimiento populista global. Lo más importantes es que en los sondeos los partidos populistas rondan el 65%, dos tercios del electorado, lo que supondrá un potente mensaje antisistema, que va desde el centro al centro derecha con Cinco Estrellas, la Liga, Berlusconi y Hermanos de Italia», afirma Bannon, en una entrevista en el Corriere della Sera.

Bannon elogia a Salvini por haber expandido su movimiento más allá del norte del país y equipara a Berlusconi con Trump. «Berlusconi es uno de los grandes líderes del siglo XXI. Se ha anticipado a Trump al mostrar a los italianos que un hombre de negocios sabe cómo dirigirse al pueblo», señala el ex asesor de Trump, que aplaudiría que la Liga y el Movimiento 5 Estrellas unieran sus fuerzas tras la votación del domingo.

«Presidente, presidente», han clamado a Luigi di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas al votar cerca de Nápoles

El líder del Movimiento 5 Estrellas, el jovencísimo Luigi di Maio, de 31 años, ha votado en Pomigliano d’Arco, a las afueras de Nápoles, donde fue aclamado con gritos de «presidente, presidente». Rodeado de una gran multitud, Di Maio ha dicho: «Siempre es emocionante estar aquí. Hay personas que han luchado cinco años para cambiar las cosas, que han hecho un verdadero viaje con nosotros».

Con el fin de dar idea de solvencia, Di Maio ha ido presentando la última semana a quiénes serían sus candidatos los Ministerios. En el sur, donde los politólogos afirman que se deciden esos comicios, el Movimiento que fundara en 2009 Beppe Grillo, puede cosechar un gran avance. Su promesa de una renta básica ha calado entre quienes se ven a años luz de la prosperidad del norte. La Liga, también ávida de votos en el sur, en lugar de atacar a los meridionales ahora la emprende ferozmente con «la invasión» de inmigrantes.

«La Liga y 5 Estrellas han subido mucho. El Movimiento 5 Estrellas sigue diciendo que hay que dar paso a los nuevos, pero no explica su modelo. Es una mezcla de centrovderecha, centro izquierda, anti europeísta, anti inmigración. Chocaría con Europa», señala Silvia Ragusa, corresponsal en España de Il Foglio.

Como partido encabezan los últimos sondeos, pubicados hace 15 días, con un 28% de los votos. Incluso en encuesta a pie de urna del domingo anticipaban que llegarían al 32%. Difícil dejarles de lado, aunque no logren la mayoría si son la formación favorita de la mayoría de los italianos.

«Vosotros (Movimiento 5 Estrellas) sois el miedo, nosotros la esperanza», clama Matteo Renzi

El centro izquierda teme realmente que el gobierno caiga en manos de los populistas. El líder del Partido Democrático, el ex primer ministro Matteo Renzi, dedicó gran parte de su discurso de final de campaña a alertar sobre el riesgo de que los grillini desembarquen en el Palacio Chigi: «Vosotros sois el miedo, nosotros la esperanza». Pero muchos italianos, especialmente en el sur, han dejado de escuchar a Renzi.

Las encuestas dan al Partido Democrático cerca de un 22% de los sufragios. Precisaría recomponer lazos con Libres e Iguales y con Más Europa, pero aún así el centro izquierda se quedaría lejos del poder. Necesitaría recurrir a Silvio Berlusconi, que con Fuerza Italia puede cosechar un 16% de los votos.

Difícil parece que Tajani quiera presidir un gobierno populista, así que si tuviera apoyo suficiente Il Cavaliere podría favorecer una gran coalición «de amplios acuerdos» con el Partido Democrático. Nada mejor para contener al populismo que todo un maestro en populismo.