Imagen emitida en 'El Programa' de Ana Rosa (Telecinco) con los mensajes de Puigdemont a Comín.

Imagen emitida en 'El Programa' de Ana Rosa (Telecinco) con los mensajes de Puigdemont a Comín.

Política

Sin noticias de la querella de Comín por el 'pantallazo' un mes después

Ni Telecinco ni la productora de 'El programa de Ana Rosa' han recibido notificación de las acciones legales anunciadas por el ex 'conseller' tras difundirse los mensajes de móvil en los que Carles Puigdemont reconocía el fin del 'procés'

Ni la cadena (Telecinco) ni la productora de El programa de Ana Rosa (Unicorn Content) han recibido, más de un mes después, notificación de la interposición de las acciones legales anunciadas por el ex conseller Antoni Comín a raíz de que dos reporteros de dicha espacio grabaran un plano del móvil de éste con los mensajes enviados por Carles Puigdemont en los que reconocía el fin del procés y que «el plan de Moncloa» había triunfado.

A preguntas de El Independiente, un portavoz oficial de Mediaset ha confirmado que no tienen constancia hasta la fecha de ningún aviso de la Justicia belga sobre la presentación de una eventual querella por la difusión del contenido de los mensajes recibidos por Comín cuando se encontraba en un acto público en el estadio del Lovaina (Bélgica) organizado por Nueva Alianza Flamenca, el partido al que pertenece Loryn Paris. Éste es el político belga que abrió las puertas de su casa a los fugados españoles en un encuentro inmortalizado gráficamente y dado a conocer a través de las redes sociales.

Cuando El programa de Ana Rosa desveló el pasado 31 de enero lo que le decía en privado el ex president, el ex titular de Sanidad anunció que acudiría a los tribunales -concretamene a los de Bélgica, ya que si denunciaba los hechos en España sería inmediatamente detenido merced a la orden dictada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena- al considerar que la información se había obtenido de forma delictiva: «La revelación de secretos (obtener subrepticiamente las conversaciones de terceros) es delito en España y en Bélgica, merecedor por tanto de las pertinentes acciones legales. Aparte de que cualquier mensaje sacado de su contexto pierde siempre su significado», escribió en su cuenta de Twitter.

También sus abogados en España confirmaron aquel día que se trabajaba en una querella por vulneración del derecho a la privacidad de sus comunicaciones. La letrada Isabel Elbal dijo a este diario que la información se había «tergiversado», estaba «sacada de contexto», se había obtenido «torticeramente» y revelaba una «mala praxis» profesional, al tiempo que precisó que la acción se interpondría en el país centroeuropeo porque, aunque la difusión y el domicilio social de la empresa que había revelado los mensajes está en España, los «efectos» y el «perjuicio ocasionado» había tenido lugar en Bélgica.

«Se enterarán por la prensa belga»

Más de un mes después de aquella exclusiva periodística, Comín no ha demandado al programa televisivo que desveló lo que realmente pensaba Puigdemont de la aventura independentista tan sólo unas horas después de que el presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), anunciara que se posponía el pleno en el que había propuesto investir al ex president. Torrent decidía aplazar la sesión tras las medidas cautelares adoptadas por el Tribunal Constitucional en respuesta al recurso que, sin el respaldo del Consejo de Estado, había interpuesto el Gobierno de Mariano Rajoy.

Fuentes cercanas a Comín aseguran que éste se mantiene firme en su decisión de denunciar los hechos ante los tribunales belgas y, al comunicarles que ni Mediaset ni la productora de El programa de Ana Rosa han sido notificados todavía, respondieron: «Ya se enterarán por la prensa belga».

Junto a Puigdemont y los ex consellers Clara Ponsetí, Meritxell Serret y Lluís Puig, Antonio Comín se encuentra desde finales del pasado mes de octubre en Bélgica para sustraerse a la acción de la Justicia española, que lo investiga por su posible participación en  delitos de rebelión, sedición, malversación de caudales públicos, desobediencia y prevaricación relacionados con el procés.

Comín es el único de los ex consejeros de la Generalitat fugados que no ha renunciado a su acta. En víspera de la sesión de investidura finalmente suspendida, el ex consejero de Salud retiró la petición de delegación de voto que había formalizado en el Parlament en favor de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, para los plenos en los que no estuviera presente.

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