El PSCat no está dispuesto a hacerse el «harakiri» como partido por Carles Puigdemont y su proyecto para JxCat. La coordinadora general del partido, Marta Pascal, lo ha advertido hoy en términos mucho más comedidos tras la reunión de la ejecutiva del partido, pero la esencia es esta. El PDCat no se reconoce en demasiados puntos del programa acordado por JxCat y ERC para conseguir el apoyo de la CUP a la investidura y no está dispuesto a seguir diluyéndose en las negociaciones para formar gobierno independentista.

El aviso llega después de que el líder electoral del partido, Carles Puigdemont, sembrara el desconcierto el sábado en un acto del partido la afirmar que «existe mucha confianza depositada en JxCat» del que dijo que «no es sólo un grupo parlamentario o una candidatura electoral para un momento determinado». Unas palabras en las que muchos vieron la voluntad de convertir el actual grupo parlamentario en germen de un nuevo partido al margen del PDCat.

En este contexto, Marta Pascal ha reclamado hoy «generosidad» a todos los actores, con la vista puesta en la CUP, para formar gobierno. «Cualquier escenario de bloqueo es malo» ha advertido, «si la oferta no es perfecta para la CUP, le pedimos que haga esfuerzo y no siga bloqueando legislatura como esta pasando».

Le pedimos a la CUP que no siga bloqueando la investidura» ha señalado Pascal

Pascal ha dejado claro además que en su opinión la repetición electoral «no es un buen escenario» en respuesta a Clara Ponsatí, ex consejera de Educación a propuesta de su partido. «Nuevas elecciones significa seguir alargando un 155 que está laminando las instituciones catalanas» ha recordado.

Pero dicho esto, también ha reconocido que en la actual tesitura no se puede descartar ningún escenario y ha dejado claro que si finalmente no se puede formar gobierno el PDCat reclamará revisar los acuerdos que dieron vida a JxCat.

En puridad, la fórmula pertenece al partido -JxCat es jurídicamente la coalición de Convergencia y el PDCat- pero la lista actual es fruto casi en exclusiva de los deseos de Carles Puigdemont. Y el partido no está dispuesto a firmarle otro cheque en blanco si se repiten elecciones y hay que presentar una nueva candidatura.

«Si fuéramos a elecciones, tendríamos que hablar de todo» ha advertido. «Somos muy conscientes de lo que representa el PDCat, no es solo manera de hacer política, la defensa de las clases medias, la escuela catalana y los sectores productivos;  es también toda la gente que está trabajando en nuestra fuerza política, los más de 3.000 regidores, 450 alcaldes, representantes en el Congreso, el Senado… No se nos puede hacer renunciar a nuestro bagaje y al activo político que representamos».

El relevo de Sánchez

Por otro lado Pascal ha dejado claro que si Jordi Sánchez renuncia a la investidura el siguiente candidato deberá ser «consensuado». En las últimas horas se ha especulado con que el «plan C» del soberanismo no pase por Jordi Turull, ex consejero de presidencia y miembro destacado del PDCat, sino por un nombre más atractivo para la CUP como el ex presidente de Omnium y diputado de JxCat Quim Torra.

«El candidato es Jordi Sánchez» ha advertido la líder del PDCat, «nadie nos hace llegar necesidad de apostar por  otro nombre». Sin embargo, también ha dejado claro que si fuera esa la opción, el candidato debería ser escogido «de forma consensuada por todos», es decir, con voz y voto del partido.

Desde el PDCat se ve con enorme inquietud esa posibilidad, puesto que siempre dieron por supuesto que las renuncias del partido dentro de la candidatura de Puigdemont debían tener como contrapartida que el cabeza de lista fuera de PDCat. Jordi Sánchez no cumple ese requisito, pero se considera un dirigente siempre próximo primero a Convergencia y después al PDCat. No es el caso de otros miembros del actual grupo parlamentario de JxCat.