Política

Vila admite que hay un espacio para el catalanismo moderado pero quien lo intente será "aporreado"

El ex consejero Santi Vila, durante un acto ante la prensa.

El ex consejero Santi Vila, durante un acto ante la prensa. EFE

«Hay centenares de miles de ciudadanos que no tienen representación política», ha afirmado el ex consejero catalán Santi Vila en un acto convocado por Sociedad Civil para el Debate con motivo de la publicación de su libro De héroes y traidores. El catalanismo político, moderado y pragmático es un espacio político que «existe, pero la oferta política no» y aunque defiende que, «en algún momento habrá que intentarlo», también piensa que «quien lo intente será aporreado».

El que siempre fue considerado un consejero «tibio» con el independentismo, pero que no se apeó del tren hasta el famoso 26 de octubre, cuando Carles Puigdemont estuvo a punto de convocar elecciones, ha explicado que en todo este proceso lo que primero se perdió, lo primero que fue «aporreado», fue «la moderación» y la ausencia de matices. En medio quedaron «atrapados» muchos catalanes, «en tierra de nadie», que ahora están huérfanos.

El que fuera consejero de Empresa y Conocimiento ha explicado que lleva meses reclamando en su partido, el PDeCat, «la reactivación de un espacio liberal, centrista y moderado». Entiende que solo se puede aspirar a gobernar bien «si disponemos de un instrumento político donde converjan tradiciones ideológicas muy importantes».

Cree que el PDeCat, como heredero de la antigua Convergencia ,»es necesario pero no suficiente». Luego están los cuadros políticos de Antonio Fernández Teixidó, que también fue consejero catalán, «sólidos y solventes». Por último ha apelado a los herederos del sector democristiano, en referencia a Unió, a la que no ha aludido por su nombre.

En definitiva, «el espacio existe» y lo que hay que hacer es «articular una respuesta alternativa al populismo de izquierdas que en Cataluña sería ganador». Cree que la situación es recuperable dada la «potencia» de la sociedad catalana y de la española en su conjunto. «La realidad se impondrá», ha afirmado para agregar que requería «un compromiso por parte de todos y correr algunos riesgos». También tener una «memoria selectiva» para superar lo que ha ocurrido aunque admitiendo que «las facturas que se tengan que asumir, que se asuman».

Precisamente, sobre cuál puede ser su papel de futuro, si se ve como líder de ese nuevo catalanismo y como «puente» entre Madrid y Barcelona, ha respondido que «debo dar muchas explicaciones en lo político y en lo judicial». «Los que fuimos protagonista en ese bienio debemos dar muchas explicaciones», ha dicho tras subrayar que la última legislatura ha dejado «heridas muy graves». Considera que el protagonismo «lo deben asumir personas que no tengan plomo en las alas», aunque otra cosa es ayudar «desde una posición secundaria».

Vila está, junto al resto de los consejeros catalanes, imputado, en libertad provisional, con el pasaporte retirado y compareciendo ante el juez cada quince días. También pasó una noche en prisión. Por eso aceptó la propuesta de escribir un libro sobre su experiencia como un modo de «dar la cara». En la presentación de dicho libro estaba prevista la presencia del vicesecretario de Acción Sectorial del PP, Javier Maroto, que finalmente no ha asistido.

Respecto a cómo ve el futuro inmediato en Cataluña, cree que el independentismo debe dar repuesta por un lado, a esa opinión pública que exige que haya gobierno «porque hay muchos temas vinculados a lo cotidiano que es necesario atender bien». Hay otra variable, no menos importante, «que supongo que inspirará decisiones que se tomen» esto es, la existencia de «una herida abierta» con políticos en la cárcel y en Bélgica, lo que hace «muy difícil que el terreno de juego político sea viable».

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