La Dirección General de la Guardia Civil pretende prohibir a los agentes que utilicen el teléfono móvil particular en acto de servicio salvo casos excepcionales, como la enfermedad grave de un familiar. De prosperar la iniciativa, la limitación alcanzaría a los miembros de las Fuerzas Armadas y al personal funcionario y laboral que desempeña labores en este Cuerpo en comisión de servicio.

Según ha podido confirmar El Independiente, la dirección envió este lunes a las asociaciones profesionales el borrador de una orden general con la que se pretende regular el uso de dispositivos electrónicos móviles durante la prestación del servicio. El colectivo dispondrá ahora de menos de dos semanas para estudiarlo y presentar alegaciones, antes de que los grupos de trabajo se reúnan a final de mes para iniciar su tramitación. Para que entre en vigor, la norma tendría que aprobarse en el pleno del Consejo de la Guardia Civil y publicarse posteriormente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

«Los dispositivos electrónicos móviles han pasado de ser un objeto de uso minoritario dedicado principalmente a la comunicación telefónica a ser un dispositivo electrónico concebido para cualquier tipo de comunicación y entretenimiento a disposición de una amplia mayoría de la población española. Su uso actual, tan extendido como beneficioso, permite estar permanentemente localizado, pudiendo ser empleados en situaciones de emergencia y en casi cualquier lugar, lo que, por otro lado, exige su perfecta integración con los principios y directrices de servicio que determinan la actuación de los miembros de la Guardia Civil, como la disciplina y atención plena a los pormenores del servicio, el respeto y la consideración con los que nos rodean», justifica el borrador.

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Mandos de la Guardia Civil han reconocido a este diario que el motivo real por el que se ha planteado regular el uso de los móviles particulares ha sido el intento de evitar que los agentes dediquen parte de su jornada de trabajo a responder y enviar wasaps, así como retransmitir en directo y compartir con otros grupos a través de la conocida red de mensajería instantánea imágenes durante el servicio en las que muchas veces aparecen vistiendo el uniforme. Y es una forma de conjurar el riesgo de que se puedan malograr investigaciones.

«La paulatina implementación de medios tecnológicos como herramienta auxiliar para la ejecución de los servicios ha contribuido a que se pueda ofrecer una respuesta cada vez más rápida y eficaz a los requerimientos de los ciudadanos. No obstante, esta progresiva incorporación de nuevos elementos técnicos a la actividad profesional de los guardias civiles implica una mayor exigencia cognitiva derivada del empleo puntual pero simultáneo de varios dispositivos electrónicos, siendo necesaria la adopción de medidas específicas que coadyuven a evitar fenómenos negativos como el de la ceguera por inatención, responsables tanto de una parte de la accidentalidad laboral consecuencia de distracciones como de una merma de la eficiencia en el desempeño de actividades profesionales», expone el documento.

De aplicarse en los términos planteados en el borrador, al que ha tenido acceso este diario, los agentes tendrán terminantemente prohibido «atender, consultar o usar dispositivos electrónicos móviles y particulares» durante su jornada cuando dispongan de terminales corporativas, si bien podrán portar apagados los terminales para su uso «en la pausa de descanso del servicio».

El borrador de orden redactado ya por la dirección prohíbe la grabación de «vídeos, imágenes o sonidos» salvo en servicios concretos

Para evitar la incomunicación que conllevaría la puesta en marcha de esta limitación, los familiares y allegados de los guardias civiles «dispondrán de un número de teléfono de atención con la finalidad de que puedan comunicarse en caso de urgencia o circunstancias», siempre que lo soliciten previamente.

El documento prevé excepciones a esta restricción, según se detalla en el artículo 8: «Conocida enfermedad grave de un familiar, y a solicitud del interesado, la Autoridad que ha nombrado el servicio podrá autorizar el uso del teléfono móvil particular durante el servicio. También podrá autorizarse el uso del mismo ante causas extraordinarias, urgentes y graves sobrevenidas, debiéndose anotar su utilización en las novedades de la papeleta de servicio lo antes posible».

Igualmente, los jefes de unidades de investigación y protección de altas personalidades podrían autorizar que los agentes utilicen su móvil personal atendiendo a las «peculiaridades» del servicio que prestan los funcionarios adscritos a aquéllas. Los 13 artículos y seis disposiciones adicionales no prevén ninguna otra particularidad.

El Cuerpo quiere prohibir los «timbres estridentes, irreverentes o improcedentes por su contenido» y la descarga de música y vídeos

La orden en la que ha trabajado la dirección del Cuerpo contempla también la posibilidad de que se pueda acceder a determinadas dependencias de la Guardia Civil portando dispositivos electrónicos «con el objeto de preservar la seguridad». En esos casos, deberá habilitarse una zona de depósito temporal para la custodia de los teléfonos mientras dura la estancia en las citadas instalaciones.

Igualmente, la orden impediría también de forma expresa la grabación de «vídeos, imágenes o sonidos relacionados con el servicio, el personal y las instalaciones» salvo en la prestación de servicios concretos, recordando que su difusión a terceros ajenos «podría contravenir el principio básico de actuación de deber del secreto profesional» previsto en la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y podría derivar en responsabilidades disciplinarias y penales.

«Labores peligrosas»

Tanto en las excepciones previstas en el borrador como en las situaciones en las que los agentes dispongan de terminales corporativos, la intención de la Dirección de la Guardia Civil es que no se pueda utilizar en ningún caso teléfonos móviles por parte del personal que «esté efectuando labores peligrosas o maneje maquinaria que exija» toda su atención o si ello impide el «correcto desarrollo» del servicio.

En cualquier caso, se pretende prohibir «timbres estridentes, irreverentes o improcedentes por su contenido», «la reproducción de música y vídeos» y «el volumen de las conversaciones, de los timbres de llamadas, notificaciones y avisos» a fin de evitar que molesten «al personal que se encuentra prestando servicio a su alrededor».

Críticas de asociaciones profesionales

«En reuniones, conferencias, clases y ceremonias y en cualquier otro tipo de actos convocados oficialmente, la organización de los mismos, cuando existan razones de seguridad, solemnidad o eficacia, podrá prohibir portar, usar o mantener encendidos cualquier tipo de dispositivos electrónicos», añade el documento.

La presentación del borrador de la futura orden ya está generando polémica en el Cuerpo y algunas asociaciones se muestran críticas. «No puede ser que cuando a ellos les interesa se pueden utilizar los medios de los agentes y prohibirlos cuando no les conviene», expresa Juan Fernández, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).