El líder de JxCat, Carles Puigdemont, y la ex dirigente de la CUP en el Parlament, Anna Gabriel, se reunieron ayer en Ginebra, donde Gabriel huyó tras ser citada por el Tribunal Supremo y Puigdemont ha participado en la presentación de un documental sobre el proceso independentista catalán. El encuentro «formal» no ha tratado, sin embargo, de la negativa de la CUP a votar afirmativamente cualquiera de los candidatos propuestos por JxCat, según sus partidos.

La entrevista se produce a las puertas del tercer intento de investidura en Cataluña, esta vez presumiblemente con el nombre de Jordi Turull sobre la mesa. Una investidura a la que la CUP se resiste a dar apoyo argumentando que la propuesta de JxCat y ERC no garantiza la implementación de la república independiente.

El encuentro ha sido calificado de «cordial» por fuentes de ambos partidos, pese a la tensión entre antisistema y los partidos mayoritarios del independentismo por la negativa a votar afirmativamente la investidura, lo que obligaría a Carles Puigdemont y Antoni Comin a renunciar a sus escaños para garantizar la mayoría simple en segunda vuelta.

Puigdemont y Gabriel «se han reunido formalmente en Suiza» reza el comunicado conjunto emitido por ambos partidos. «Ha sido un encuentro cordial, pero también de trabajo, en el que han compartido el análisis y propuestas para conjugar esfuerzos en la internacionalización del caso catalán y la grave vulneración de derechos civiles y políticos por parte del Estado».

Ni una palabra, oficialmente, sobre la propuesta de investir a Jordi Turull la próxima semana, siempre que el juez Pablo Llarena no adopte nuevas medidas cautelares contra el ex consejero de Presidencia tras la vista a la que ha sido convocado el viernes en el Tribunal Supremo. Lo cierto, sin embargo, es que la CUP no oculta la incomodidad que le produce la candidatura de Turull, que se suma a sus reticencias sobre el plan de gobierno pactado por JxCat y ERC.

El perfil de Turull, un político formado en Convergencia Democrática desde sus inicios en las juventudes, con fuertes vínculos personales y políticos con ex dirigentes como Oriol Pujol Ferrusola -imputado por prevaricación por el «caso ITV», además del escándalo que protagoniza su familia- es visto con desagrado por el partido antisistema. La CUP ha sido muy explícita además en las últimas semanas en su malestar con las críticas del PDCat, cuya coordinadora general, Marta Pascal, ha exigido a los antisistema más flexibilidad recordando que su rechazo a la investidura pone en riesgo la continuidad de Puigdemont como diputado.