El expresidente del Gobierno Felipe González ha explicado este viernes que la marcha de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, es «un acto de profunda insolidaridad» y que esta situación contribuye «a acelerar la penalización de los demás procesados».

Así se ha pronunciado González a los medios de comunicación minutos antes de participar en el homenaje que la Asociación en Defensa de los Valores de la Transición ha rendido a Adolfo Suárez en el cuarto aniversario de su fallecimiento. Preguntado por la marcha de Rovira, el expresidente ha contestado: «Una más».

«Lo que me llega al alma es que es un acto de profunda insolidaridad. El que se fugue esta señora justifica mucho más que decreten prisiones por riesgo de fuga», ha añadido.

Además, ha indicado que hay que ser «extraordinariamente garantistas en la aplicación de la Constitución, justamente por una superioridad sobre el secesionismo». «Mientras más violen esas leyes, no sigo que no tengan que ser juzgados, lo que hacen, mientras más las violen más garantistas tenemos que ser nosotros, más escrupulosos en la aplicación de nuestras reglas», ha dicho.

Por último, ha recordado que «hay que priorizar la política» y no judicializarla. «Cuando uno no tiene iniciativa o capacidad política con mayúsculas no hay que ampararse en los jueces para no asumir la responsabilidad de la política», ha expresado.

El jueves, el ex presidente del Gobierno Felipe González manifestó su deseo de que el candidato a la presidencia de la Generalitat de Cataluña, Jordi Turull, no ingrese en prisión este viernes, ni tampoco los otros líderes independentistas citados por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, porque considera que el secesionismo no tiene que ser «destruido». «Hay que ganarlo», ha apostillado.

«Ojalá no se le ocurra meter en la cárcel a ninguno de ellos, por favor», ha exclamado el ex presidente socialista aludiendo a Carme Forcadell, Raül Romeva, Josep Rull, Dolors Bassa, Marta Rovira y Turull, admitiendo durante un acto en Madrid que «es difícil decir esto» porque se puede interpretar como una interferencia en la «independencia» de la Justicia.

«Si ellos violan la ley –ha dicho en referencia a los independentistas catalanes– y hacen política antidemocrática reclamándose demócratas, nosotros tenemos que ser exquisitamente garantistas», ha proclamado González en la presentación del libro ‘Ganar el futuro’ de Joaquín Almunia, ante la presencia del ex comisario europeo y varios ex ministros socialistas como José María Maravall, Carlos Solchaga, Jordi Sevilla o el ex secretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba.

‘Ya sé que nado a contracorriente’

«Ya sé que nado a contracorriente», ha añadido González alertando de la «judicialización de la política» más allá de la situación en Cataluña, extendiendo el diagnóstico a otros países como Brasil. Algo que provoca, en su opinión, la «degradación» del sistema político.

Hemos judicializado la política porque como políticos somos unos inútiles’, dijo Felipe González

«Hemos judicializado la política porque como políticos somos unos inútiles y nos amparamos en que nos lo resuelva alguien, y cuando entregamos la responsabilidad a los jueces, estamos recibiendo la inevitable politización de la justicia», ha explicado.

González también ha criticado la decisión de celebrar este jueves el pleno de investidura de Turull, que fue portavoz del Govern de Carles Puigdemont, en la víspera de su citación en el Supremo: «Dirán que Llarea interrumpe el proceso catalán y tal, pero oiga, que han convocado el pleno un día antes, y no lo han hecho hace un mes». En ese sentido, el ex presidente ha advertido que estas situaciones de «saturación» pueden derivar en que «la Justicia empieza a tomar decisiones políticas». «Eso se llama ‘el gobierno de los jueces'», ha sentenciado.