Se acabó el tiempo de las divisiones en la izquierda catalana. Así lo ha anunciado Xavier Domènech, tras hacerse con las riendas de Podem en una consulta interna en la que ha obtenido el 72% de los apoyos. El otrora hombre de confianza de Ada Colau en el Congreso ha anunciado en su primera comparecencia tras primarias que trabajará para reforzar las confluencias entre Podem y los Comuns que lidera Ada Colau y ha apostado por que la izquierda catalana supere los momento de división vividos en los últimos meses.

El proceso independentista ha pasado factura también para el espacio de las confluencias englobadas en Catalunya En Comú-Podem, especialmente cuando el pasado otoño su grupo parlamentario se fracturó por la mitad por el apoyo del líder de Podem, Albano Dante Fachín, a al referéndum del 1-O y las posturas unilaterales de independentismo, frente a las críticas del entonces portavoz parlamentario, Joan Coscubiela, y el presidente del grupo parlamentario, Lluís Rabell.

El paradigma de la división se vivió en el pleno del 6 y 7 de septiembre, cuando se aprobaron las leyes de desconexión y Coscubiela fue ovacionado por los partidos constitucionalistas por oponerse a ellas mientras la mitad de su grupo permanecía sentado en el escaño sin aplaudir.

Domènech da por superada la fractura provocada por el proceso independentista en Podem

Fachin, que hasta entonces había contado con el firme apoyode Pablo Iglesias pese a su desconexión del entorno de Colau, fue expulsado de la dirección de Podem, al frente del cual se puso una gestora que ha dirigido el partido hasta ahora. El resultado de esa fractura se pudo ver en las pasadas elecciones autonómicas, en las que los Comunes perdieron dos diputados, pese a que apenas un año antes habían ganado las elecciones generales en Cataluña con el mismo candidato, Xavier Domènech.

A ese pasado reciente se refería Domènech hoy cuando ha destacado que «valoramos muy positivamente el resultado después de vivir momentos críticos». El nuevo líder morado en Cataluña ha asegurado que el apoyo a su lista es «un mensaje contundente» de que sus bases quieren «un Podem con futuro, estable y al servicio de la sociedad y la protesta social».

Doménech ha anunciado por ello que se abre «una nueva etapa» y se ha mostrado convencido de que su implicación en los dos grandes grupos de la confluencia catalana: Podem y Comuns, no debe suponer ningún conflicto. «La construcción de un Podem fuerte, de una mancha morada que se extienda cada vez mas como la alternativa política en Cataluña favorecerá el cambio y la construcción de confluencias fuertes».