La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha concedido su primera entrevista desde su fuga a Suiza, el pasado 23 de marzo, el mismo día en el que estaba citada a comparecer ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. Rovira ha hablado para el medio local Le Temps y ha explicado las causas de su decisión.

«Vine a Suiza para protegerme de una persecución política contra mi y contra mi familia. Si estuviera todavía en España, estaría tras las rejas en este momento», afirma Rovira en la entrevista, en la que asegura que la suya es una decisión «a largo plazo». La dirigente de ERC está instalada en Ginebra y admite estar en busca de trabajo: «Cuando acabe el año escolar, mi hija y mi marido se unirán a mi».

Rovira asegura que era perseguida ‘constantemente’ por la policía en la calle y era objeto de ‘presiones y amenazas de ciertos medios’

«No podía arriesgarme a pasar entre 20 y 30 años en prisión por delitos que no he cometido cuando mi hija tiene siete años», abunda Rovira en la entrevista. En tono fatalista, también subraya que «cuando estaba en Barcelona vivía en una prisión interior». Afirma para justificar ese sentimiento que era perseguida «constantemente» por la policía en la calle y era objeto de «presiones y amenazas», principalmente «de ciertos medios».

Rovira insiste en que hay «un 80% de catalanes de acuerdo en una cosa: la organización de un referéndum». Y se refiere en varias ocasiones a la negativa a dialogar del gobierno central. «Sigo esperando que Cataluña puede seguir los ejemplos pacíficos de Escocia, de Quebec e, incluso, de Nueva Caledonia», ha relatado, en referencia a la colonia francesa en Oceanía que en los próximos meses votará sobre su continuidad en la república.

También se refiere la dirigente independentista a su futuro político y dentro del partido: «No tengo la intención de renunciar a mi puesto como secretaria general de ERC». «Sabiendo que el presidente del partido y muchos de nuestros miembros están en prisión, habría un vacío si renunciara ahora», finaliza.