El Ayuntamiento de Pamplona deberá abonar 8.000 euros por haber ondeado la ikurriña durante el chupinazo que dio inicio a las fiestas de San Fermín el año pasado. Una sentencia del Tribunal Contenciosos Administrativo de Pamplona ha determinado que el Consistorio, bajo la dirección de Joseba Asirón (Bildu), colocó la enseña en la balconada durante el chupinazo sin tener «cobertura legal » para exhibir la bandera oficial de la Comunidad Autónoma Vasca. Por ello, resuelve los dos recursos que contra su colocación habían presentado tanto la Delegación del Gobierno en Navarra como Unión del Pueblo Navarro (UPN) condenando al consistorio al pago de las costas del proceso y anulando la decisión de colocar la ikurriña llevada a cabo el 6 de julio de 2017.

El pago de las costas del proceso judicial se ha adoptado tras concluir que tras la derogación de la Ley de Símbolos adoptada por el Gobierno foral el 30 de marzo del año pasado no conllevaba permitir ondear la ikurriña en el Ayuntamiento. La citada norma excluía expresamente poder izar la ikurriña, por lo que desde el equipo de Gobierno municipal se justificó que una vez suspendida también quedaba suprimida la prohibición expresa de poder izarla en el Ayuntamiento.  Sin embargo ahora el juez concluye que suprimir la Ley de Símbolos no provoca que quede ni amparada ni regulada la exhibición de la bandera de otras comunidad autónoma distinta a la Navarra. La sentencia añade que hasta que el Parlamento navarro no apruebe una nueva ley y esta establezca algún precepto que haga referencia a los símbolos ajenos a los forales esta decisión sigue sin amparo legal. En la sentencia el juez recuerda además que la medida tampoco se puede amparar «dentro del principio de pluralismo político porque dicho principio no es superior al de legalidad.

El juez asegura que haber suprimido la Ley de Símbolos de 2003 y retornar a la situación anterior suponía «amparar» la colocación de la ikurriña

El portavoz de Unión del Pueblo Navarro, Enrique maya ha denunciado que una vez más el Ayuntamiento de Pamplona ha sido condenado «por las obsesiones de Joseba Asirón (alcalde de Pamplona) y su agenda nacionalista». Ha asegurado que las formaciones que respaldan al equipo de Gobierno quieren «imponer su nacionalismo vasco por encima de la inmensa de pamploneses, de la ley y de la propia historia de Navarra, despreciando nuestro símbolos e imponiéndonos unos ajenos». Maya reclama al alcalde y su formación, Bildu, «que paguen de su bolsillo» la condena, una más resultado de «decisiones puramente políticas y los ciudadanos no tiene por qué pagar sus obsesiones partidistas».

Desde el PP de Navarra se ha impulsado una Proposición de Ley para que en el caso de los ayuntamientos sean condenados por acciones como ésta los responsables de asumir las condenas sean los alcaldes y concejales que apoyen la medida. Los populares navarros defienden que sean ellos quienes asuman en situaciones como así y «de su propio bolsillo» el pago de la condena. El PPN trasladará a la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, si respaldará la petición de que los alcaldes y alcaldesas abonen personalmente las costas y multas por colocar ilegalmente la ikurriña en varios consistorios navarros. Recuerdan que son ya una decena las condenas y sanciones interpuestas por los tribunales por ondenar la ikurriña en los consistorios navarros. En una nota el PP asegura que Barkos «tuvo la desfachatez de preguntar en Madrid si alguien había visto la ikurriña colocada en algún edificio institucional en Navarra». «Al parecer ella fue la única que no vio las ikurriñas en las fiestas populares, o igual no considera a los ayuntamientos edificios institucional».

Condenada en 2015

El Ayuntamiento de Pamplona ya fue condenado por hechos similares durante los San Fermines de 2015 tras una denuncia presentada por la Abogacía del Estado. En aquella ocasión la sentencia por ondear la ikurriña desde el balcón consistorial estableció que se cometió un «fraude de ley». Una consideración que también se aplicó a la aparición de la enseña de Euskadi en los inicios de otras fiestas locales en Navarra como las de Estella, Leitza, Etxarri-Aranatz, Oteiza y Lakuntza.

Entonces aún estaba en vigor la Ley Foral de Símbolos, aprobada en 2003, que obligaba a todas las instituciones públicas de la comunidad a colocar en las fachadas de los edificios las banderas española, navarra, europea y la del municipio correspondiente. La legislación prohibía la exhibición de cualquier otra enseña, aunque incluía la excepción de que, por carácter de cortesía con una visita oficial, se coloque la bandera de la procedencia de la institución visitante. Basándose en esa excepción legal, el Gobierno municipal invitó a 3 parlamentarias vascas de EH Bildu, Rebeka Ubera, Diana Urrea y Eva Blanco. Sin embargo, el juez interpretó que la invitación buscaba precisamente sortear la prohibición recogida en la ley y dar cobertura a una acción que sin ellas «sería contraria a derecho».

Ahora el Consistorio de la capital navarra estudia si recurrir la decisión judicial al considerar que existen precedentes que con una legislación incluso más restrictiva que la ahora en vigor, permitieron la colocación de la ikurriña junto a las banderas oficiales de los municipios, la de la comunidad foral, el Estado y la de Navarra. Un informe del Ayuntamiento concluye que tras un análisis del ordenamiento jurídico y la jurisprudencia que las normas vigentes «no obligan ni impiden al Ayuntamiento de Pamplona colocar la bandera europea o la ikurriña».