«En una nueva situación, una nueva política penitenciaria es posible y deseable, porque el alejamiento sólo sirve para la victimización de ese mundo y con eso no conseguimos nada». El responsable de política federal del PSOE y ex lehendakari Patxi López ha abogado este jueves por el acercamiento de los presos de ETA después de que la banda asesina haya anunciado su disolución.

López ha reclamado que no se mezcle el debate de la política penitenciaria con el fin de ETA para no «caer en la trampa» de la banda asesina, que intenta construir un relato sobre su fin muy diferente de la realidad: que ha sido derrotada por el estado de derecho. Preguntado por los periodistas, el dirigente socialista ha recordado que la política penitenciaria ha formado parte de la lucha contra el terrorismo tanto en las dispersiones de presos como en la puesta en marcha de medidas como la vía Nanclares, y que todas han sido fructíferas. En esa línea, ha abogado por mantener esa práctica tras el fin de ETA.

En rueda de prensa en Ferraz, López ha asegurado que el lehendakari, Íñigo Urkullu (PNV), ha hablado sobre este asunto con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, si bien ha admitido que desconoce si Rajoy es «sensible o no» a los cambios en la política penitenciaria. «Lo que sé es que no ha habido muchos cambios», ha aclarado.  Por su parte, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que «haga lo que haga y diga lo que diga» ETA, no va a cambiar la política antiterrorista, va seguir aplicando la ley en todo momento y la banda terrorista no va a encontrar ningún resquicio para la impunidad de sus crímenes.

En la línea de las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba, que esta mañana ha insistido en que ETA se acabó en 2011, López ha reiterado que la banda terrorista no se disuelve por voluntad propia, sino que «fue derrotada por la democracia y los demócratas». Por ese motivo, «ningún socialista acompañará al lavado de cara de quien no se la puede lavar», ha asegurado, en referencia a los actos públicos convocados este fin de semana por el mundo abertzale.

«Fueron derrotados por los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, por la ley, por la acción de la justicia, de la política y por el rechazo social que sufrieron. Desde 2011 ETA ha sido un mero fantasma, que planeaba sobre la sociedad pero no influida ni tenida en cuenta en nuestras vidas. Lo único que esperábamos ya era su disolución. Bienvenida sea», ha saludado López.

No obstante, el dirigente socialista ha insistido en que no hay que «jugar en el terreno» de ETA ni «caer en sus pretensiones» de construir un nuevo relato sobre su fin, una «batalla de comunicación» en palabras de Rubalcaba. «Con toda esta parafernalia lo que busca ETA es aparecer como los que nos han concedido generosamente la paz. Quieren decirnos que su existencia y su violencia tenían justificación en un conflicto, que nacieron del pueblo y defendieron al pueblo y que la verdad es lo que nos cuentan», ha reprochado.

Pero el PSOE defiende que el fin del terrorismo etarra se produce por «todo lo contrario». «La paz y la libertad la conquistamos los que resistimos a la violencia de ETA. Nunca el pueblo vasco necesitó salvapatrias sanguinarios para defenderse. No vamos a jugar su juego sino a dedicarnos a lo importante: ETA ya no existe porque la derrotamos. Ahora hay que seguir recordando a todas las víctimas, a todos los ciudadanos que resistieron bajo la amenaza, la agresión, el chantaje y la extorsión de los terroristas y de los que les acompañaban. Lo importante es la convivencia de los distintos desterrando odios y construir un relato veraz», ha segurado.