Finalmente PNV y EH Bildu se han quedado solos en la aprobación de la propuesta para un futuro nuevo Estatuto vasco que reconozca a Euskadi como «nación» y que incluya su «derecho a decidir» una nueva relación con España. Un derecho que podría ejercerse a través de una consulta o referéndum, se apunta, como el ejercicio de un «derecho democrático». El preámbulo y título preliminar aprobado por ambas formaciones hoy en el Parlamento Vasco plantea la necesidad de actualizar la relación con España en términos confederales, para situar a el País Vasco con bilateralidad plena con el Estado, «de igual a igual», y una relación siempre bajo el respeto mutuo pero «no de subordinación». El documento aprobado esta mañana por ambas formaciones nacionalistas en el seno del a Ponencia de Autogobierno de la Cámara vasca no ha contado con el apoyo de Podemos, que ha emitido un voto particular, ni del PSE ni PP.

El documento de ocho páginas acordado entre la izquierda abertzale y la formación de Andoni Ortuzar arranca por tanto sin la transversalidad que el PNV ha venido reclamando para la elaboración y aprobación del nuevo estatuto vasco que supere el actual e incumplido Estatuto de Gernika de 1979. En el preámbulo que ahora se remitirá a un grupo de expertos para proceder a la elaboración de una propuesta definitiva, se señala que el pueblo vasco «siente ahora la necesidad de profundizar en la actualización de sus derechos históricos» y dar así «un nuevo enfoque» a su relación con el Estado. Se señala que el pueblo vasco es una nación «porque así lo reconoce e identifica una mayoría de su ciudadanía y porque cumple con todos los parámetros establecidos en el derecho comparado».

Propone que Euskadi, como nación confederal con España, tenga una relación de ‘igual a igual’ y sin subordinación»

Se define a «Euskal Herria» como un pueblo «con identidad propia» conformado por siete provincias unidas por su cultura, idioma y tradición: tres ubicadas en la Comunidad Autónoma Vasca, Navarra y las tres regiones del País Vasco francés. Se apunta que a pesar de que el nuevo estatus político sólo se refiera a Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, el futuro texto articulado deberá contemplar la posibilidad de que el futuro nuevo «sujeto político institucional» pueda establecer relaciones con Navarra y con «los territorios vascos radicados en el Estado francés».

«Consulta y/o referéndum»

PNV y EH Bildu fundamentan sus aspiraciones soberanistas en «la voluntad» del Pueblo Vasco y en los derechos históricos que le corresponden en virtud de su historia «según reza la Disposición Adicional primera de la Constitución Española», señala. Insisten en que la voluntad del Pueblo vasco debe ser respetada y recuerdan que las sociedades plurales «sean comunidades estatales o sub-estatales, articulan su pluralismo interno mediante mecanismos de codecisión; estableciendo vínculos acordados que sólo se pueden modificar de manera pactada». Aseguran que la voluntad que finalmente manifieste el Pueblo vasco y el acuerdo que de él derivase con el Estado se sustentará en la voluntad «libre y democráticamente expresada por la ciudadanía vasca» tanto a través de distintas «modalidades de consulta y/o referéndum» como a través del Parlamento vasco.

Plantean cinco denominaciones para que Álava, Guipúzcoa y Vizcaya se conformen como «sujeto político institucional»

A lo largo del preámbulo propuesto, de los que más de la mitad de su contenido se dedica a la defensa del derecho a decidir, se recuerda que el fin último de este proceso es «reconocer el derecho y la capacidad» de los vascos para decidir «expresar y ejercer su voluntad colectiva de cara a la consecución de fórmulas de convivencia acordadas voluntariamente», así como para establecer mecanismos que garanticen que los compromisos alcanzados son respetados.

El documento concluye reafirmando la conformación según este nuevo estatuto de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa como un sujeto «jurídico-político institucional» que adquiriría la consideración de estado nacional. El texto plantea varias opciones para ese futuro nuevo sujeto político. Desde ser reconocido como una «Comunidad Estatal Vasca» hasta una «Comunidad de carácter nacional», una «Comunidad Foral vasca», una «Comunidad Nacional vasca», un «Estado Autónomo vasco» o un «Estado foral vasco».

Críticas de PSE, Podemos y PP

Desde el PNV se ha asegurado hoy que la propuesta planteada pasaría el filtro del Tribunal Constitucional al ser plenamente legal. Apunta que la reclamación del derecho a decidir se fundamenta en los derechos históricos ya reconocidos a el País Vasco en la Carta Magna. El portavoz parlamentario, Joseba Egibar ha restado importancia a que el texto aprobado hoy sólo cuente con el aval de dos formaciones nacionalistas, «pretender que nos pongamos todos de acuerdo en todo es imposible», ha afirmado. Para la portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte, se trata de un buen acuerdo que permite «mirar hacia adelante».

Sémper (PP): «Es un texto hecho por y para nacionalistas, eso ya lo hemos padecido y sabemos dónde nos lleva»

Sin embargo, tanto Podemos como el PSE y el PP han criticado que la propuesta de preámbulo que ahora será estudiada por un grupo de expertos y que se plasmaría en el futuro Estatuto no sea trasversal. El portavoz de Podemos, Lander Martínez ha recordado que el texto está repleto de «maximalismos» que deberían ser reconducidos para proponer un documento «más abierto» capaz de suscitar más apoyos. Desde el PSE, José Antonio Pastor ha recordado a su socio de Gobierno que no basta con «sumas numéricas» en el caso de aprobación de un nuevo Estatuto para el futuro del País Vasco «sino también la transversalidad que no están poniendo encima de la mesa». Por último, desde el PP, Borja Sémper ha criticado que se trate de un proyecto «hecho por nacionalistas para nacionalistas y eso ya lo hemos padecido y sabemos dónde nos lleva».