La oferta de diálogo al nuevo Gobierno de Pedro Sánchez se ha convertido en el mantra de Quim Torra desde que triunfó la moción de censura. Pero el presidente catalán ha dejado claro hoy que «no estamos hablando de hacernos una foto» y ha advertido que reclamará a Sánchez que se posicione sobre la reivindicación independentista de que se reconozca el derecho de autodeterminación para Cataluña.

«Necesito saber qué Sánchez me encontraré, el que votó el 155 o el que abrió algunas puertas en la investidura», ha afirmado en una entrevista en TV3 para rehuir fijar condiciones a una futura colaboración. Torra ha evitado fijar objetivos o líneas rojas, pero ha dejado claro que no se conformará tampoco con una reforma estatutaria reforzada como la que la semana pasada propuso el Círculo de Economía, que el president había saludado con aparente entusiasmo en las jornadas de Sitges.

Asumiré los insultos para que el debate sea posible», asegura Torra sobre las críticas de Sánchez

«Asumiré los insultos para que debate sea posible», ha asegurado Torra -que ha insistido en escudar sus artículos en un «periodismo pugilístico»- respecto a las acusaciones de xenófobo. «Haremos todo lo necesario para que haya diálogo y negociación», ha insistido, «pero no se trata de hacernos solo una foto, hay que negociar cuál es su proyecto y el nuestro».

En este sentido, Torra ha fijado tres puntos prioritarios para ese primer encuentro, que ha definido como exploratorio. «Le preguntaré cuál es su posición respecto a la libertad y los derechos políticos en España», amenazados no sólo para los independentistas. En segundo lugar, ha señalado las leyes sociales suspendidas por el Gobierno del PP y que la Generalitat quiere recuperar.

Y en tercer lugar ha advertido que exigirá a Pedro Sánchez que defina su posición sobre el derecho de autodeterminación, apuntando que «quizá haya cambiado y esté dispuesto a asumir riesgos» en el nuevo escenario abierto con la moción de censura. «Esto es negociar».

Entrevista con Arrimadas 

Torra ha anunciado además su intención de comenzar esta semana una ronda de contactos con los líderes de la oposición en Cataluña, que abrirá con Inés Arrimadas y en la que incluirá también a socialistas y comunes.

En este contexto, se ha declarado dispuesto a abrir vías de diálogo con las entidades no independentistas y ha citado como ejemplo su participación el pasado jueves en la reunión anual del Círculo de Economía en Sitges -un encuentro que no se ha perdido ningún presidente de la Generalitat, tampoco Carles Puigdemont-.

Torra ha dejado claro, eso sí, que no comparte la propuesta del Círculo sobre la recuperación del Estatut. «El Círculo hizo una propuesta valiente» pero ha afirmado que no puede compartirla porque «partimos del 1-O que es momento fundacional. Estamos en proceso de independencia, volver al Estatut no es una opción. Pero veamos las propuestas».

Estamos en un proceso de independencia, volver al Estatut no es una opción», responde al Círculo

En la primera entrevista en el prime time de TV3 tras la toma de posesión de su gobierno y el levantamiento del 155, Torra ha intentado reafirmar su autoridad como presidente de la Generalitat frente a la imagen de «presidente custodio» que dio tras su investidura.

El nuevo inquilino del Palau de la Generalitat ha asegurado que Puigdemont «me dijo que me sintiera libre, pero es natural que comparta con Puigdemont y otros compañeros del gabinete lo que hay que hacer en cada momento. Me interesa recibir todas estas opiniones para tomar las decisiones que debo tomar», ha afirmado Torra, quien ha asegurado además que él fue quién decidió los integrantes de su gobierno, condicionado por los equilibrios propios de un gobierno de coalición.

Tengo la CUP en casa

Respecto a la CUP, Torra se ha declarado dispuesto «a lo que haga falta» para tener su apoyo parlamentario, sin el cual JxCat y ERC están empatados ahora con los partidos constitucionalistas. «La CUP no es un problema, es la solución» ha asegurado, pese a reconocer que los antisistema «aprietan».

Para deshacerse de su imagen de liberal alejado de los postulados antisistema de la CUP, Torra ha llegado a asegurar que «tengo a la CUP en casa»,  tras lo cual ha reconocido que lo que no tiene en su familia es a ninguna persona que no comparta sus convicciones independentistas.

Torra ha asegurado, además, que su gobierno tendrá entre sus objetivos prioritarios recuperar la red de «embajadas» creadas por los gobiernos de Artur Mas y Puigdemont y cerradas con la aplicación del 155. «Necesitamos estas delegaciones, las recuperaremos todo lo rápido que pueda el conseller Ernest Maragall».