Apenas minutos después de que Puigdemont pronunciara el nombre de Quim Torra como candidato a presidir la Generalitat en su ausencia, el pasado del diputado de JxCat saltó a todos los medios. Concretamente, sus tuis ofensivos hacia los españoles, a los que acusa de «expoliar» y califica de «pijos» e «inmundicia», pero no es solo a través de Twitter donde descarga su odio hacia lo español.

En un artículo publicado en El Matí, el ex presidente de Ómnium Cultural lamenta que se hable castellano en Cataluña y lo considera un «deterioro» porque, a su juicio, no tiene nada que ver con su mundo. «El castellano avanza, implacable, voraz, rapidísimo; miras los periódicos o la televisión y te hablan de cosas que no tienen nada que ver contigo y con tu mundo; el talento es perseguido y expulsado de todas partes; los que más batallan por una determinada idea de tu país condenados al silencio; los simples y los vulgares, campan a raudales…», escribe en el artículo en el que denuncia, además, el «miedo» que existe en Cataluña.

Denuncia, además, el sectarismo que vive, a su juicio, la sociedad: «Te sientes arrinconado, como si te empuja hacia la esquina de los locos de los que dicen lo que piensan y piensan lo que dicen, como si tú no formaras parte del «país real» porque se ve que el «país real» ya le va bien irse extinguiendo y no hacer preguntas», insiste. Torra, que se define a sí mismo como pesimista, escribo todo un artículo lamentando la pluralidad que inunda Cataluña tanto en los polideportivos como en los colegios y demás ámbitos.

Torra, además, también ha participado en homenajes de personajes controvertidos. Según una publicación de Nació de Lleida del año 2016, asistió al homenaje a los hermanos Miquel y Josep Badia, miembros de grupos paramilitares responsables de la represión del movimiento anarquista y que fueron asesinados por su propios miembros.

Desde que salieron los primeros tuits del nuevo candidato catalán, ya eliminados, Torra no ha desmentido que fueran suyos. Lejos de eso, siguen saliendo ejemplos de su odio a lo español.