El ex presidente balear José Ramón Bauzá parece haberse tomado en serio su pretendido “asalto liberal” al PP y los coqueteos con la posibilidad de presentar su candidatura a la presidencia del partido en sustitución de Mariano Rajoy. Aunque muchos interpretan de él que sólo quiere “un lugar al sol” en el PP de la era post Rajoy, es el único de los nombres posibles que se está moviendo para cosechar apoyos. Y uno de esos movimientos lo hizo la semana pasada cuando telefoneó a Esperanza Aguirre, la que fuera representante genuina de los liberales populares.

En dicha conversación, según ha podido saber El Independiente, Bauzá le explicó a Aguirre que “se habla mucho de personas y no de ideas”, cosa con la que ésta estuvo de acuerdo. Compartieron también la visión de que el PP necesita consolidar una “línea ideológica liberal” que el balear cree orillada, de modo que presente o no su candidatura a la sucesión quiere organizar un “movimiento liberal” en un partido que no acepta estatutariamente corrientes internas.

El balear no terminó de aclarar a Aguirre si se presentará o no

Bauzá no terminó de aclarar a Aguirre si se presentará o no, por lo que no hubo petición oficial de su aval, y ésta, por su parte, si bien comparte su discurso optó por seguir manteniendo un perfil bajo, muy alejado de la primera línea política, hasta el punto de que no sólo no acudirá al congreso extraordinario de los días 20 y 21 de julio en calidad de compromisaria por Madrid, sino que, incluso estará en esas fechas de viaje fuera de España.

A la salida de la Junta Directiva y tras escuchar a su jefe de filas, el también senador por designación autonómica  insistió ayer en que el PP debe abordar “un debate de ideas y no de caras” por lo que la cita no debe orbitar en torno al quién sino al qué, para lo que propone recuperar el peso liberal por entender que es la corriente que “más éxitos ha cosechado” para el PP. Tras afirmar que confía en que quien suceda a Rajoy será alguien con “liderazgo, formación y capacitada”, defendió en declaraciones a la prensa que “se trata de llegar a todos aquellos ciudadanos que, durante estos años en los que hemos tenido que priorizar la gestión sobre la política y la ideología, no se han sentido identificados con nosotros”. “El futuro presidente lo hará estupendamente bien pero un debate de ideas es lo que la gente nos está pidiendo en la calle”, y el PP debe aclarar su discurso sobre cuestiones como la educación o el nacionalismo e ir a la captura de los votantes que entre los 25 y 45 años los han abandonado en masa.

Pulso en Baleares

No es la primera vez que Bauzá intenta poner el contrapunto en una organización que cree que se ha descafeinado ideológicamente hablando. Intentó volver a la presidencia del PP balear en el congreso regional que se celebró en marzo del año pasado en un proceso casi asambleario, mecanismo que inauguró él en su época de presidente autonómico. Los populares baleares no sólo votaban directamente a su líder sino que podían acudir a la cita congresual sin necesidad de designar compromisarios.

No salió bien parado. El actual presidente regional del PP, Biel Company, amparado por Génova, consiguió 5.306 votos, cifra que supone el apoyo del 71,82 por ciento de los afiliados, en el XV congreso regional del partido en las islas, mientras que Bauzá hubo de conformarse con 2.010 votos, esto es el 27,21. Apenas participó el 32,52 % de la militancia balear.