Política

Desconcierto en el PP: “¿A quién tenemos que votar?”

"Que nos lo den hecho, que nos lo diga el partido", han pedido militantes a dirigentes territoriales

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Desconcierto en el PP: “¿A quién tenemos que votar?”
Cospedal y Feijóo en una imagen de archivo

Cospedal y Feijóo en una imagen de archivo EFE

Resumen:

A falta de saber quién o quiénes aspiran a llevar las riendas del primer partido de este país, se suceden las llamadas telefónicas y las interpelaciones personales a dirigentes del PP por parte de afiliados con una sola pregunta: “¿A quién tenemos que votar?”.

“Rajoy no puede hacer ninguna sugerencia que incline la balanza hacia alguno de los nombres que están sobre la mesa”, señalan desde Génova.

Un veterano en las lides congresuales se declara estupefacto por el estado de ensimismamiento en que está ahora el partido.

Génova teme una participación exigua de las bases en la votación del líder si hay más de un aspirante.

 

El PP dará este lunes el pistoletazo oficial de salida a la carrera por la sucesión de Mariano Rajoy en la reunión de su Junta Directiva Nacional. Y lo hará con un procedimiento inédito de elección a doble vuelta en la que los militantes pueden elegir a su próximo líder y, además, hacerlo sin ninguna indicación de Génova, sin el “dedazo” del presidente saliente. A falta de saber quién o quiénes aspiran a llevar las riendas del primer partido de este país, -incógnita que deberán desvelar a no tardar mucho-, se suceden las llamadas telefónicas y las interpelaciones personales a líderes nacionales, regionales y provinciales por parte de afiliados con una sola pregunta: “¿A quién tenemos que votar?”.

Miran a una dirección nacional que se cuida muy mucho de dar pistas. “Mariano Rajoy no puede hacer ninguna sugerencia que incline la balanza hacia alguno de los nombres que están sobre la mesa”, señala un miembro de “núcleo duro” genovés, que si bien se felicita porque esta vez no haya habido “dedazo”, no oculta la inquietud que le genera un proceso de consulta a las bases que sólo mitigaría un único candidato.

Que nos lo den hecho, que nos lo diga el partido”, han pedido militantes a dirigentes territoriales

Varios presidentes regionales y provinciales consultados por El Independiente admiten haber sido requeridos por afiliados que les han pedido “que nos lo den hecho, que nos lo diga el partido”, tan acostumbrados como están a que a nivel nacional se vaya a congresos de un solo candidato para la presidencia de la formación. No es así en los niveles autonómicos, provinciales y locales donde se han celebrado muchas veces congresos a cara de perro entre varias candidaturas.

El propio Alberto Núñez Feijóo se hizo con el liderazgo de los populares gallegos frente a otros tres aspirantes en una agónica recogida de avales que acabó con la retirada de dos de ellos, el fallecido José Cuiña y el que fuera consejero gallego de Pesca Enrique López Veiga, y la integración del tercero, José Manuel Barreiro, actual portavoz del Grupo Popular en el Senado.

Carta a la que quedarse

Un veterano en las lides congresuales se declara estupefacto por el estado de ensimismamiento en que está ahora el partido. Asegura ser “la primera vez que me ocurre en la vida que esto no sea un hervidero, aunque sea para cotillear. Hay un silencio como no ha ocurrido jamás”. Y es que nadie sabe a qué carta quedarse hasta que alguien tome una decisión, anuncie su disponibilidad a dirigir el partido tras la traumática salida del poder.

Entre los tres nombres que se vienen barajando, esto es, Núñez Feijóo, María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, “cada uno tiene su fortaleza. Lo lógico es que hablaran entre ellos y con los presidentes provinciales” y, aunque puede haber tanteos entre los más adeptos”, no está pasando, ni mucho menos de forma general. No sé si es respeto, miedo o pactismo”, admite.

Génova teme una participación exigua de las bases en la votación del líder si hay más de un aspirante

Además, ahora bastan 100 avales para presentarse como precandidato e ir a la consulta de las bases, por lo que tampoco es descartable que surja algún espontáneo que se apunte a la carrera presidencial aunque sea sin ninguna posibilidad.

El poder territorial radica en los presidentes provinciales y aunque se atribuyen muchas veces las simpatías de los distintos territorios a uno u otro posible aspirante de los tres nombres más citados, no todas las provincias de cada territorio respiran de la misma manera.

También genera dudas el grado de implicación de la militancia. A pesar de que se trate de una de las mayores encrucijadas en que se encuentra el partido con más votos y afiliados de España, no saben hasta qué punto la gente con carné está dispuesta a inscribirse para votar. Con 860.000 militantes, de un censo que lleva décadas sin ser actualizado y del que no se sabe, entre otras cosas, cuántos están al corriente de pago, “no creemos que se sumen ni 100.000 a este proceso, y eso tirando por lo alto”.

100.000 militantes como mucho

Si en una formación política tan acostumbrada a la consulta a las bases como es Podemos, apenas vota un 18 por ciento cuando se le pregunta por la nomenclatura con la que tienen que acudir a las elecciones de mayo próximo y “arrasa” con el 38 por ciento de participación cuando Pablo Iglesias e Irene Montero presentan el órdago de un plebiscito en el que se les plantea a los inscritos que, o aceptan el  chalet Galapagar (Madrid) o dan la espantada, en el caso del PP puede ser muy, muy, exigua.

Eso significa que, si hay confrontación, dos o tres nombres en liza, al final tendrán el estigma de haber sido respaldados por un porcentaje ínfimo de la militancia, aunque luego deberán ser los delegados que acudan al congreso extraordinario los que sancionen la elección de las bases. Estatutariamente podrían elegir a otro, nada lo impide, pero sería un auténtico escándalo salvo que estuvieran muy igualados.

La Junta Directiva de este lunes elegirá al comité organizador, la fecha del cónclave y el proceso de primarias a doble vuelta, con un calendario abreviado al tratarse de un congreso extraordinario. Según los estatutos del PP los aspirantes deberán presentar su precandidatura ante la Comisión Organizadora “entre los siete y los quince días siguientes a la convocatoria”.

Dos días de congreso

El plazo se reducirá a una semana, por lo que entre los días 18 y 24 se deben formalizar esas candidaturas con, al menos, 100 avales. En un plazo no superior a las 48 horas se proclaman los aspirantes, convocando la “campaña electoral interna” por un plazo máximo de 21 días, que también tiene todos los visos de acortarse. Nada impide que la cita tenga lugar el 14 y 15 de julio, aunque deberán sopesar si debe coincidir con la final del Mundial de Fútbol. Lo más previsible es que dure solo dos días en lugar de las habituales tres jornadas de los congresos ordinarios.