El nuevo presidente de El Corte Inglés Nuño de la Rosa ya ha tomado las riendas de la compañía. Apenas unas horas después de ser nombrado sucesor de Dimas Gimeno con el apoyo unánime del consejo, ha convocado a directores territoriales y los responsables de las filiales del grupo para, a través de una conference call, lanzar un mensaje de tranquilidad con el foco en tres pilares: “unidad, proyecto y futuro”. A última hora de la tarde se reunió también con los representantes sindicales en las oficinas centrales de Madrid, en un gesto valorado muy positivamente por todos ellos.

En plena guerra accionarial entre Dimas Gimeno y sus primas las hermanas Álvarez, De la Rosa ha destacado su determinación para mantenerse al margen de peleas en la cúpula y centrarse en hacer crecer el negocio. “No puedo evitar la pelea entre los socios, pero trabajaré por el futuro de la compañía, para que siga siendo un referente de empleo privado en el país, por las casi 100.000 familias que componen la plantilla”.

No me corresponde decidir si salimos a Bolsa, pero trabajaré por mejorar el Gobierno Corporativo”

El nuevo primer ejecutivo del grupo, hasta el jueves uno de los consejeros delegados de la compañía junto a Víctor del Pozo, ha destacado que, aunque no le compete a él decidir si El Corte Inglés sale o no a Bolsa, sí va a trabajar para “mejorar el Gobierno Corporativo y los códigos de conducta para preparar la compañía para el futuro”.

En esta línea, ha señalado la necesidad de seguir mejorando en la digitalización del grupo y en la implantación de la omnicanalidad que permita a los clientes acceder a los servicios de El Corte Inglés a través de cualquier plataforma.

Primer presidente ajeno a la familia

La expulsión de Gimeno es un paso importante para el gigante de la distribución, que pronto cumplirá los 80 años de historia. Al desplazar al sobrino de Isidoro Álvarez, El Corte Inglés da un paso hacia la profesionalización. El equipo directivo queda en manos de dos hombres de la casa, que nada tienen que ver con la familia fundadora.

Tanto Nuño de la Rosa como Del Pozo ocupaban hasta ahora los dos puestos de consejero delegado que crearon los accionistas cuando dejaron de confiar en Gimeno. Conocen al dedillo El Corte Inglés, y tendrán que tirar de olfato y experiencia para cumplir una misión de altos vuelos: modernizar el grupo para que pueda seguir desempeñando un papel importante en el sector, en plena convulsión.

Nuño de la Rosa ha desarrollado casi toda su carrera profesional en la filial de viajes, una de las más rentables del grupo. De hecho, fue nombrado director general hace 20 años y no cambió de puesto hasta que los accionistas tiraron de él para nombrarle consejero delegado del Grupo.

El nuevo presidente seguirá trabajando codo con codo con Víctor del Pozo, un directivo que entró en plantilla con 18 años y ha forjado toda su carrera en el área del retail. A las espaldas del, desde este jueves, único consejero delegado recae la gestión comercial de los grandes almacenes.