Economía

Del sobrino destronado al clan navarro: quién es quién en la guerra de El Corte Inglés

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Del sobrino destronado al clan navarro: quién es quién en la guerra de El Corte Inglés
Los protagonistas de la guerra familiar por El Corte Inglés

El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, con sus primas Cristina y Marta Álvarez, junto al presidente de la Fundación Areces, Florencio Lasaga.

Resumen:

La batalla por el control de El Corte Inglés se prevé larga. Y, como en todas las grandes historias, la clave no solo radica en el futuro de sus protagonistas, también sus personajes secundarios son fundamentales en la trama. Para entender por qué el presidente de El Corte Inglés podría durar menos de cuatro años en el cargo que heredó de su tío Isidoro Álvarez, no solo hay que seguir muy de cerca a las hijas de este, Marta y Cristina Álvarez, empeñadas en destronar a su primo. El resto de los miembros del consejo también están a punto de mover ficha.

¿Conseguirá Marta Álvarez hacerse con la presidencia? ¿Podría un reputado directivo ajeno a la familia como Manuel Pizarro lograr el control del grupo como candidato del consejo? ¿Por qué los miembros más veteranos del consejo apoyan a las hijas de Isidoro Álvarez cuando él en vida no quiso que se involucraran en la empresa? ¿Qué papel desempeña el jeque catarí que invirtió 1.000 millones en el grupo? Para seguir la trama es imprescindible conocer a sus protagonistas.

Dimas Gimeno, el sobrino que no podía reinar

Dimas Gimeno, el sobrino predilecto de Isidoro Álvarez, accedió a la presidencia de El Corte Inglés en 2014 tras el fallecimiento de su tío. Gimeno, que había tenido distintas responsabilidades en el grupo pensadas para formarle como sucesor del imperio, solo estuvo tres años ejerciendo el cargo para el que lo quería su tío. El pasado mes de octubre, por unanimidad, el consejo le quitó las funciones ejecutivas.

Gimeno empezó muy pronto a trabajar en los grandes almacenes, mientras estudiaba la carrera de Económicas en Madrid. Pasó primero por los departamentos de Compras, Marketing, Gestión de clientes e Internet. En 2001 se trasladó a Portugal para colaborar en la puesta en marcha del primer centro en Lisboa y llegó a dirigir el de Oporto. En 2008, con 33 años, regresó a España. Su tío Isidoro Álvarez quería que fuera el elegido para sucederle  y solo dos años después entraba en el consejo y asumía la dirección general. Desde su nacimiento a principios del siglo XX, la presidencia de El Corte Inglés siempre ha pasado de tío a sobrino. Sin embargo, la falta de apoyos de Gimeno en el consejo solo cuatro años después de su nombramiento y el enfrentamiento abierto con sus primas, las hijas de Álvarez, puede cambiar esa tradición.

Entre los accionistas que reclaman el cese de Gimeno destacan, según fuentes cercanas al consejo de administración, la Fundación Areces (37,39% del capital), Cartera Mancor (7%) e IASA, que suma el 22,18% del capital y que en un 70% está controlada por las hermanas Álvarez. Dimas Gimeno (que tiene el 2,8% de El Corte Inglés) y María Antonia y César Álvarez -su madre y su tío, hermanos de Isidoro- tienen el 31% de IASA, pero el 69% es propiedad de Marta y Cristina, con lo que están en minoría.

Dimas Gimeno, por su parte, ha asegurado a su entorno que no piensa dimitir. Sin embargo, su situación es cada vez más compleja.

Las primas del presidente

Marta y Cristina Álvarez Güil, hijas de Isidoro Álvarez, componen junto a su primo Dimas Gimeno el núcleo duro de accionistas de El Corte Inglés con el 7,5%. Ellas nunca tuvieron labores ejecutivas en el grupo mientras vivía su padre, que siempre las quiso mantener alejadas de la empresa, pero desde su entrada en el Consejo han ido granjeando apoyos que podrían llevar a Marta Álvarez a alzarse con la presidencia en las próximas semanas. La favorita para ganar esta batalla es una desconocida en el ambiente empresarial madrileño, pues desde que hace 15 aos se incorporara a la empresa de su padre siempre estuvo en un segundo plano.

Licenciada en Derecho, Marta Álvarez trabajó en la prestigiosa casa de subastas Sotheby’s antes de entrar a trabajar en El Corte Inglés, donde tuvo diferentes labores no ejecutivas. En 2015, tanto ella como su hermana Cristina se incorporaron al patronato de la Fundación.

El enfrentamiento no de las hijas de Isidoro Álvarez con Dimas Gimeno y su familia no está solo en el Consejo de El Corte Inglés. También en los juzgados. Cuatro demandas los enfrentan, tres de la madre y una del tío del actual presidente. La tía de Marta y Cristina Álvarez, hermana del fallecido Isidoro Álvarez, las acusa de haber mermado el patrimonio de la sociedad patrimonial IASA de 140 millones a 50.000 euros. También les reclaman cinco millones por haber modificado de 10 a cinco millones la donación que recogía inicialmente el testamento del que fuera presidente durante 25 años.

La batalla de los consejeros delegados

Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa son los dos consejeros delegados del grupo desde octubre de 2017. El nombramiento de estos dos directivos, ambos con más de 20 años de trayectoria en El Corte Inglés, fue la confirmación de que Dimas Gimeno había sido relegado de las funciones ejecutivas. Su presidencia pasaba a ser meramente institucional, al contrario que el poder omnímodo que había acumulado su tío Isidoro Álvarez desde que en 1989 sucedió a Ramón Areces.

La versión oficial que dio El Corte Inglés, sin embargo, nada tenía que ver con la guerra interna por el poder. Era, en palabras de la empresa, un paso “en línea con las mejores prácticas de gobierno corporativo”.

Víctor del Pozo asumió el liderazgo de la estrategia comercial de El Corte Inglés (que ya tenía desde meses antes como director general de Retail), con responsabilidad sobre las áreas de Compras, Ventas y Márketing. También está entre el cometido de este consejero la gestión de los grandes almacenes. Jesús Nuño De la Rosa, por su parte, asumió la responsabilidad del área corporativa y de las filiales del grupo (viajes, seguros, informática…). Y aunque los dos consejeros delegados aspiraban a tener estas responsabilidades claramente diferenciadas, la bicefalia ha sido fuente de tensiones en el día a día de la empresa, según fuentes cercanas al consejo de administración.

El clan navarro octogenario

En 2014, a la muerte de Isidoro Álvarez (a los 79 años), el veterano directivo Florencio Lasaga (entonces con 81) se hizo con la presidencia de la Fundación Areces (creada en 1969 para controlar la empresa con el 39% de las acciones). Dimas Gimeno perdió entonces una parte fundamental del poder que ahora le puede costar la presidencia heredada.

Aunque la Fundación Areces siempre había estado en las mismas manos que la presidencia de El Corte Inglés (primero de Areces y luego de su sobrino Álvarez), la disputa por el reparto del poder a la muerte de Isidoro dividió al patronato e inclinó la balanza hacia las hijas de este (Marta y Cristina Álvarez Güil). Lasaga, que se oponía a la muerte de Isidoro a que Dimas accediera con 39 años a la presidencia, por considerarlo demasiado inexperto, se alineó en 2014 con las hijas del fallecido, que también querían el poder. Junto a ellos, Carlos Martínez Echevarría, el otro veterano miembro del consejo mano derecha de Lasaga. Este frente encabezado por los dos octogenarios de origen navarro ha ido ganando apoyos en los últimos cuatro años hasta dejar a Gimeno más cerca que nunca de su destitución.

El jeque catarí en busca de rentabilidad

El jeque Hamad bin Jassim bin Jaber Al Thani entró en 2015 en el accionariado de El Corte Inglés, cuando la crisis económica lastraba sus cuentas y una deuda de 5.000 millones su viabilidad. El 10% que adquirió este inversor catarí le costó 1.000 millones de euros, por lo que la venta suponía valorar el grupo entero en 10.000 millones de euros. Esta fue la primera operación (y la última hasta el momento) que abría las puertas de El Corte Inglés a capital extranjero en los 75 años de historia de la cadena de grandes almacenes más grande de Europa. En julio de 2018, su participación aumentará hasta el 12,5% del capital del grupo y puede elevarse al 14% si se cumplen objetivos.

Hamad Al Thani, que además de ser un inversor multimillonario, ha desempeñado varios cargos políticos en el emirato del que fue primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores, no ha querido tomar partido en la guerra interna. Su prioridad es la rentabilidad del grupo que él esperaba que saliera a bolsa. Pero el conflicto por la presidencia se ha enconado tanto entre Dimas Gimeno y sus primas que el jeque no va a poder mantenerse al margen mucho más.  De forma oficial aún no se ha posicionado, pero su palabra será decisiva en la cita que Gimeno quiere posponer a toda costa: el consejo que previsiblemente en junio decidirá su cese como presidente.

Manuel Pizarro y la neutralidad imposible

El ex presidente de Endesa es, junto a Marta Álvarez, el favorito para suceder a Dimas Gimeno al frente de El Corte Inglés. Isidoro Álvarez, poco antes de morir, fichó a Manuel Pizarro como número dos del gigante de la distribución. Era un puesto de nueva creación con el que Álvarez quería que el experimentado directivo ayudara a la reestructuración del grupo que salía de su peor crisis económica y además sirviera de mentor a su sobrino Dimas Gimeno, entonces consejero-director general adjunto.  Álvarez tenía claro que Gimeno debía sucederle, pero también que necesitaba tiempo para curtirse. Su fallecimiento unas semanas después a los 79 años, 40 más que su sobrino, truncaron los planes de una sucesión pacífica. Lasaga y Echevarría se oponían a Gimeno y a Pizarro le tocó desde el primer momento un papel de mediador que a medida que ha ido avanzando la crisis ha ido inclinando la balanza del lado de las hermanas Álvarez.

Cuatro años después, a sus 66 años, Pizarro podría pasar a convertirse en presidente del grupo. Su nombramiento podría ser el comodín pactado tras la previsible destitución de Dimas Gimeno. A diferencia de Marta Álvarez, Pizarro cuenta con una dilatada trayectoria en la gestión de grandes grupos empresariales y es visto con mejores ojos por la banca acreedora de la que depende el grupo. La fecha clave, pasada la tormenta de las próximas semanas, será la próxima Junta de Accionistas a finales de agosto.

Los demás accionistas

Menos conocidos entre los accionistas minoritarios de El Corte Inglés está la familia García Miranda, con casi el 10%, representada en el consejo por Paloma García Peña, la primera mujer que entró en el consejo de adminitración. La familia Areces Galán, representada por Carlota Areces Galán, tiene otro tanto. Y el resto se reparte entre los altos ejecutivos de la compañía y empleados.

Más cambios que el accionariado ha vivido el consejo de administración desde que en 2014 Dimas Gimeno fuera nombrado sucesor de Isidoro Álvarez al frente de El Corte Inglés. El grupo ha renovado a la mitad de sus miembros: salieron del mismo Carlota Areces, Juan Hermoso y Leopoldo del Nogal, mientras que se incorporaron cinco nuevos consejeros: Marta Álvarez Guil, Cristina Álvarez Guil, Shahzad Shahbaz -en representación del inversor catarí Al Thani-, Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa.

Todos los miembros del consejo se verán las caras el 30 de mayo, cuando está convocada una reunión ordinaria para aprobar las cuentas del ejercicio 2017 que audita EY. Un cambio de la presidencia no está en el orden del día y es más probable que se retrase hasta junio, aunque podría acabar incluyéndose precipitadamente unos días antes.  Todos los miembros del consejo, a excepción de Al Thani, que es el último que se mantiene neutral, de momento parece que apoyarán a las hermanas Álvarez. Aunque Manuel Pizarro podría convertirse en el candidato de consenso, al menos temporalmente, a la espera de lo que diga el catarí.