Apenas faltan unos días para que eche a andar Wow, el proyecto con el expresidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, pretende revolucionar el mundo del ‘retail’ y borrar las barreras entre la venta física y la digital.

El próximo sábado abrirá sus puertas en el número 18 de la Gran Vía madrileña un espacio de ocho plantas que dará cabida a cientos de productos de marcas de moda, complementos, tecnología o decoración. Por un lado, habrá firmas consolidadas con productos específicos y, por otro, estarán presentes otras nativas en internet, pero que ahora apuestan por mostrarse en una tienda física.

«Unimos totalmente el mundo físico y el digital. Todo está totalmente integrado y no hay dos canales separados. Lo que está en la tienda es una representación de todo lo que está en la web. Y es el primer proyecto que lo hace», explica el presidente ejecutivo de Wow, Dimas Gimeno, en conversación con El Independiente. Y con su apuesta quiere sobresalir sobre el resto. «Hoy día el mercado está demasiado saturado, con poca diferenciación«, añade.

La nueva tienda de Wow se ubica en el inmueble propiedad de IBA Capital, que antes ocupaba el Hotel Roma. «Hemos elegido un espacio físico único, en un edificio muy antiguo que se ha restaurado totalmente. Hemos invertido mucho en decoración interior y en mucha tecnología«, añade Gimeno, que dejó la presidencia de los grandes almacenes hace ya cuatro años.

Y esa inversión se deja notar a lo largo y ancho del espacio que pretende convertir la visita en una experiencia emocional totalmente distinta a la de una tienda convencional de las grandes cadenas, atendida por cerca de cien dependientes (otros 50 trabajadores estarán encargados de la web).

Desde estatuas gigantes, hasta decenas de pantallas y luces de neón llenan los más de 5.000 metros cuadrados del establecimiento, en cuyas plantas hay un ambiente completamente distinto para la tecnología, la moda, la cosmética o el hogar.

En las últimas contará con una restauración que aún tendrá que esperar hasta el mes de abril. El sobrino de Isidoro Álvarez adelanta, eso sí, que será «un proyecto gastronómico con hasta 40 cocineros distintos al año«, entre los que habrá algunos con estrella Michelín.

La apuesta de Wow por la omnicanalidad es clara. «Hemos conseguido que compres digitalmente en un espacio físico. Posiblemente hayas empezado a ver los productos en la web y vendrás a la tienda con un código QR. Después entrarás en un probador inteligente que te va a reconocer y te dará más tallas si lo necesitas o te sugerirá otras prendas», abunda Gimeno.

El expresidente de El Corte Inglés asegura que la vocación del proyecto -que cuenta con ‘ex’ de Amazon, Asos, Zalando o Inditex- es dirigirse a un público transversal. «Creo que es para cualquier tipo de edad y de cliente que esté buscando productos nuevos y diferentes», comenta. A sus 46 años, reconoce que «es especialmente interesante para las generaciones más jóvenes, porque las marcas digitales que ellos quieren las pueden ver en físico y las pueden tocar. Y eso tiene mucha potencia», dice.

Respecto a la cuestión logística, la compañía contará con el stock de tienda, un almacén de proximidad justo en frente de 700 metros cuadrados y cuenta con un almacén de larga distancia en Ontígola (Toledo) con la compañía DHL. Además, cuenta con las existencias de cada uno de sus proveedores. «Puedes pedir directamente en digital y el proveedor te lo puede enviar a ti», añade.

El proyecto ha sufrido sucesivos retrasos con la pandemia y ahora sale a la calle en un momento especialmente convulso por la guerra de Ucrania, cuyo impacto en el alza de costes comienza a preocupar.

«Al final nos adaptaremos, pero si no, no abriríamos nunca. Pero cuando la idea es buena e innovadora, siempre hay hueco«, concluye Gimeno. Para las primeras jornadas ha establecido un sistema de entradas con reserva que ya se han completado.

De momento, el reto de Wow es conseguir consolidar la apuesta en Madrid. «Hablar de expansión internacional se me hace un poco raro, porque lo primero es hacer esto bien. Si lo hacemos, ¿por qué no? Yo pienso que cualquier ciudad importante se merece tener un proyecto como este», concluye Gimeno.