La alcaldesa de Berga, Montse Venturós, de la CUP, ha sido inhabilitada seis meses por el juzgado de Manresa por negarse a descolgar la bandera estelada del ayuntamiento en el año 2016. Por este motivo fue detenida por los Mossos y ahora, dos años después, ha sido condenada atendiendo la petición de la Fiscalía, que solicitaba seis meses de prisión por estos hechos.

Una sentencia que la alcaldesa ha amenazado con desobedecer, aunque después ha matizado sus palabras. Venturós ha asegurado, tras conocerse el dictamen del Juzgado de Berga, que «no acataremos que sea el Estado Español o un juzgado quien imponga al pueblo quien ha de ser su alcalde» y ha anunciado «una respuesta unitaria a esta sentencia», que su abogado, el ex diputado de la CUP Benet Salellas, estudia recurrir. Venturós ha advertido después, en su twitter que «la CUP no ha tomado una decisión al respecto».

No acataremos que sea el Estado o un juzgado quien imponga al pueblo quién ha de ser su alcalde» ha advertido Venturós tras conocerse la sentencia

La sentencia condena a Venturós a seis meses de inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier ocupación o cargo público y a una multa de 540 euros por un delito de desobediencia cometido por la autoridad pública contra las disposiciones dictadas por la Junta Electoral de Zona durante las campañas electorales de las autonómicas y generales de 2015.

Este caso se archivó hace un año en el Juzgado de Instrucción de Berga, pero la Fiscalía lo recurrió ante la Audiencia de Barcelona, que aceptó reabrirlo en los juzgados de Manresa. Ha sido esta instancia la que ha condenado a Venturós a medio año de inhabilitación, sentencia que será recurrida por la dirigente de la CUP. El recurso, que desde el partido antisistema ya se ha dado por seguro, dejará en suspenso la sentencia, lo que podría permitir a Venturós presentarse a las próximas elecciones locales.

Venturós se negó a declarar ante el juez en dos ocasiones y los Mossos d’Esquadra la detuvieron finalmente para llevarla a declarar ante el juez. Su detención, junto a la del regidor también de la CUP en Vic Joan Coma, provocó la primera crisis entre el partido antisistema y el gobierno de JxSi al que daban apoyo parlamentario.

Los hechos se remontan a septiembre de 2015, coincidiendo con las elecciones autonómicas, cuando la Junta Electoral de Zona de Berga requirió al Ayuntamiento de Berga, entre otras localidades, que retirara la estelada advirtiendo que, de no hacerlo, podían incurrir en un delito electoral.

El gobierno local se negó a retirarla, y fueron los Mossos los que finalmente lo hicieron, el mismo día de las elecciones autonómicas. Lo mismo sucedió en las elecciones generales del 20 de diciembre de ese año, cuando tuvo que ser la policía autonómica la que retirara la estelada de la fachada del Ayuntamiento, contraviniendo la legislación electoral.

Reacción antisistema

Tras conocerse la sentencia, la plataforma «Democracia vs Tribunales Guanyarem» ha hecho público un comunicado de rechazo en el que acusan al tribunal de «erigirse en propietario de la voluntad de los bergadanos» porque, a su juicio, «inhabilitar a la alcaldesa que el pueblo ha votado significa invalidar lo que expresaron democráticamente las urnas». Esta plataforma de apoyo a Venturós ha convocado ya una manifestación de protestas para esta tarde en el centro del municipio.