El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha agradecido hoy la oportunidad de romper el bloqueo en el diálogo institucional entre Gobierno y administración autonómica. Un diálogo que satisface, en primer lugar, el objetivo de relación bilateral entre gobiernos que ha perseguido el independentismo desde hace años y que hoy ha ratificado Torra al emplazar ya a Pedro Sánchez a un segundo encuentro en el Palau de la Generalitat en septiembre.

El president ha «valorado muy positivamente» el encuentro, que ha definido como «un primer paso que la sociedad en general agradece» tras recriminar al portavoz del PP, Xavier García Albiol, que se trata de una oportunidad «que su gobierno no nos dio, ir a la Moncloa para que los gobiernos de Cataluña y España puedan hablar de todo».

Eso sí, Torra ha dejado claro cual es su plan de trabajo para ese encuentro: derecho a la autodeterminación, libertad de los presos y denuncia del «franquismo que vemos en todas las calles de España».

«El primer paso es constatar dónde estamos, por qué llevamos lazos amarillos, por qué llegamos al referéndum de autodeterminación, qué pasó con el discurso del Rey del 3 de octubre, con la declaración de independencia y la aplicación del 155» ha señalado Torra, que espera a cambio conocer de primera mano «cual es el proyecto de Pedro Sánchez para Cataluña».

Torra reconoce que la entrevista con Sánchez «probablemente no pasará» de un encuentro para abrir el diálogo

Ha reconocido que «probablemente no pasaremos de ahí» pero ha defendido como un primer punto imprescindible para sentar las bases del diálogo, un punto ineludible, que a su juicio le impide hablar de cuestiones como la financiación autonómica, las infraestructuras o la infrafinanciación en sanidad o dependencia que reconocen incluso los socialistas catalanes.

«Le plantearé cómo ejercemos el derecho a la autodeterminación y cómo culminamos el proceso independentista» ha asegurado Torra,  con la vista puesta en el ejemplo del referéndum escocés, anunciando una visita a la primera ministra escocesa Nicola Sturgeon la próxima semana. Un planteamiento que ha provocado la ironía del líder de CatEC «si Sánchez tiene una propuesta sobre cómo culminar el proceso independentista será un notición».

La oposición pide a Torra que no se limite a hablar de autodeterminación y presos

Una limitación en los temas que han criticado tanto C’s como PP y los Comunes, y tangencialmente el PSC. «Dónde ha quedado la hacienda propia» se ha preguntado Domenech un objetivo que ha tachado de fundamental y que el independentismo «ha olvidado entre proclamas».

Sorprendentemente, ha apuntado el líder moderado, «ustedes renuncian a hablar de financiación porque Sánchez ha dicho que no la reformará, y el PSOE renuncia a tocar la reforma laboral porque creen que ustedes no les apoyaran, nunca se habían respetado tanto».

Arrimadas denuncia la pasividad de Sánchez

La líder de C’s ha sido menos condescendiente, convencida de que Torra «podrá ir altivo» a La Moncloa porque «va a ir a cobrarle la hipoteca a Sánchez porque le debe la presidencia del Gobierno».

Inés Arrimadas ha lamentado que Torra «sabe que puede hacer las barbaridades que quiera y Sánchez va a mirar para otro lado mientras le paga la hipoteca» y ha apuntado como ejemplos el anuncio de nuevas «embajadas» o la moción pactada finalmente con la CUP, por la que esta tarde JxCat y ERC volverán a votar los objetivos de la Resolución del 9N pese a estar anulada por el Tribunal Constitucional.

El propio Torra ha defendido esa moción, como un ejemplo de que «el Parlament debe hablar de todo» al tiempo que ha insistido en la exigencia de liberación de los políticos encarcelados por su participación el 1-O tras dos intervenciones de ERC y JxCat que han mostrado las contradicciones que provoca esa entrevista en el independentismo exigiendo a Torra que no olvide ninguna de las reivindicaciones exclusivamente independentistas y le recrimine la «represión».

«Los temas están claros» ha asegurado Torra, «le plantearé la situación de los presos y exiliados e insistiré en que no son moneda de cambio de nada» ha añadido tras concluir que dada la negativa belga a aceptar la orden de extradición contra los ex consellers que permanecen en Bruselas, «su encarcelamiento es injusto, quien tiene un problema es la justicia española».