Boris Johnson, uno de los principales artífices del Brexit, ha decidido dimitir de su cargo como secretario de Asuntos Exteriores del gobierno de Theresa May. Lo hace en protesta por los planes de la primera ministra de promover un ‘Brexit blando’ y se convierte en el tercer alto cargo del gobierno británico en abandonar su puesto en las últimas 24 horas.

El gobierno británico alcanzó un acuerdo sobre el Brexit el viernes, que fue duramente criticado por el propio Johnson, que se refirió a él como «un zurullo». La salida del Gobierno del principal impulsor de la campaña para abandonar la Unión Europea sigue a las del secretario para el Brexit, David Davis, y la de su número dos, Steve Baker.

El movimiento deja en crisis total al gobierno de Theresa May, muy debilitado por la gestión del Brexit, que debe concretarse definitivamente en el próximo año y para la que no encuentra consenso interno, acosada por quienes defienden un segundo referéndum y quienes abogan por implementar el primero con mano dura.

En el horizonte se plantea ya la posibilidad de impulsar un voto de confianza contra Theresa May, que podría desembocar en un nuevo liderazgo para el que no se descarta al propio Johnson.