La unidad del independentismo es el mantra con el que desde las entidades soberanistas y, sobre todo, desde el entorno de Carles Puigdemont, se busca una fuerza que mantenga la confrontación como eje de la estrategia para «hacer realidad la república». Y ese mantra se ha escenificado hoy con la presentación de la «Crida Nacional per la República», una propuesta orquestada por Puigdemont para crear en otoño «un movimiento que cristalice en un instrumento político organizado».

Puigdemont cuenta para ello con su sucesor, Quim Torra, que ha definido la Crida como el instrumento que debe hacer realidad el «camino hacia la república». Y con el ex líder de la ANC, Jordi Sánchez, como reclamo para el independentismo de izquierdas, al que ha llamado a sumarse al movimiento de Puigdemont.

Poco parece importar que Esquerra ya haya dejado claro hoy que «respeta» la propuesta, pero no va a integrarse en ningún nuevo intento de lista única. Más contemporizadores, la dirección del PDeCat ha asegurado que iría a «escuchar» la propuesta de su líder electoral, y ahí estaban su coordinadora general, Parta Pascal, junto a al portavoz María Senserrich, en una discretísima penúltima fila, observando una concurrencia plagada de cargos del PDeCat y ex dirigentes de Convergencia.

Torra anuncia sacrificios

«Le deseo a la Crida todo el éxito porque en ello nos va la suerte del país» ha asegurado Torra en una intervención grabada -el vuelo que debía traerlo de regreso de Alemania, donde se ha reunido hoy de nuevo con Puigdemont, ha sido cancelado-. El president ha advertido que Cataluña, o la Cataluña independentista, necesitará esa suerte en los próximos meses.

Unos meses marcados por la apertura del juicio oral a los líderes independentistas, en los que Torra ha augurado que «viviremos intensamente, en los que yo confío plenamente en el pueblo de Cataluña, con todo el esfuerzo y los sacrificios que tendremos que hacer», porque «la independencia es una causa justa y solo con la república tendremos el futuro que soñamos para nuestro país y nuestros hijos».

Hemos demostrado que mantener la posición ha sido útil en el combate contra la represión» asegura Puigdemont

Mucho más concreto, un Puigdemont crecido y confiado tras la reciente decisión del Tribunal Supremo de Schleswig-Holstein, que ha rechazado su extradición por rebelión, ha hecho bandera de su postura resistencialista. «Hemos demostrado que nuestra estrategia de mantener la posición ha sido útil» ha asegurado el ex president, tanto en «el combate contra durísima represión» como, sobre todo, para «hacer avanzar la república».

Puigdemont se ha vanagloriado de haber vencido al 155, del que «algún grupo se empieza descolgar» ha señalado con la vista puesta en los socialistas. Y ha marcado el nuevo camino a seguir: recuperar «la transversalidad social y el pluralismo político» que representan las entidades soberanistas ANC y Òmnium para crear ese nuevo «instrumento político» que no ha querido definir todavía como un nuevo partido o plataforma electoral, cuya definición se concretará en otoño.

Un movimiento que «bebe del 1-O» para representar a la «unidad civil que expresa el independentismo» que sigue defendiendo la consecución de la república, ha argumentado el ex president.

«Por lo tanto, no contra nadie, no sobra nadie, todo el mundo es necesario» ha asegurado Puigdemont, pese al recelo que su propuesta despierta en su todavía partido, el PDeCat, que acaba de registrar la marca JxCat como partido político.

Manifiesto y búsqueda de adhesiones

El manifiesto con el que Puigdemont ha presentado su proyecto busca a partir de ahora recoger adhesiones, para formalizar en otoño la fórmula que debe adoptar este nuevo «instrumento político». El texto leído en el Ateneu Barcelonès por el delegado del Govern en Madrid, Ferran Mascarell, y la diputada de JxCat Gemma Geis, defiende la necesidad de articular un «movimiento soberanista de amplio espectro y transversal».

Asimismo, propone desplegar una estrategia destinada a convertir Cataluña en un estado independiente en forma de república y vertebrar «este instrumento político a partir de la pluralidad ideológica y los valores de libertad, el bienestar, la prosperidad, la equidad, la justicia y la solidaridad», entre otros.