El vicepresidente y conseller de Economía de la Generalitat, el republicano Pere Aragonès, no asistirá hoy a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Tampoco enviará a ningún representante delegado de la Generalitat. Aragonès considera inútil este foro, en el que el Ministerio de Hacienda tiene el 50% de los votos.

La Generalitat ha discutido este foro, en el que se fijan los parámetros de reparto de la financiación autonómica, los fondos de compensación o el reparto del déficit, desde que el ex conseller Andreu Mas-Colell protagonizó sonados enfrentamientos con el ex ministro Cristóbal Montoro. Y la apertura de nuevas relaciones con el Gobierno de Pedro Sanchez, junto a la promesa de reactivación de las comisiones bilaterales Estado-Generalitat, han dado alas al Govern para formalizar el plantón.

En una carta remitida hoy por Aragonès a la ministra de Hacienda, el líder de ERC argumenta que, a su juicio, no tiene sentido la participacion de Cataluña en reunión de esta tarde porque ya se esta trabajando para convocar comisiones bilaterales, especialmente la Comisión Mixta de Asuntos Económicos.

El conseller manifiesta además su «profundo desacuerdo con el mecanismo fijado para la toma de decisiones», que, según él, no deja margen de maniobra a las comunidades. Por ello, lamenta que el Consejo es «poco más que una reunión de trámite donde se notifican y oficializan» las posiciones del Estado, y no se permite un debate productivo.

«Es incomprensible que los territorios no tengan un voto decisorio a la hora de acordar aspectos que son fundamentales para su financiación y funcionamiento», alerta Aragonès, que critica la capacidad de veto efectivo de Hacienda para frenar cualquier iniciativa autonómica que no guste al Gobierno.

Plantón pactado en el Govern

Aragonès asegura que ya le avanzó a Montero que no asistiría al Consejo en el encuentro que mantuvieron el día 12, pero el Govern todavía se debatía el martes entre la posibilidad de enviar a un representante de la Conselleria de Economía, o dejar su silla vacía, como finalmente sucederá.

La Generalitat tampoco quiso participar durante la pasada legislatura en los trabajos preparatorios del nuevo modelo de financiación autonómica. El Gobierno Rajoy creó un grupo de trabajo integrado por expertos propuestos por todas las comunidades autónomas, al que la Generalitat rechazó contribuir, argumentando que se sentían representados por el economista Guillem López Casasnovas, propuesto por Baleares.