Colectivos afines a la izquierda abertzale han puesto en marcha una campaña que culminará este fin de semana para reivindicar la soberanía del Pueblo vasco aprovechando el paso del Tour de Francia por el País Vasco francés. Bajo el lema «You are in the Basque Country», los promotores de la iniciativa aseguran que la etapa del próximo sábado se celebrará «en Euskal Herria». Por ello, hacen un  llamamiento a «enseñar al mundo» donde se encuentran, en un «pueblo sin estado».

En la localidad de Larressore, en la Aquitania atlántica, y al paso de la contrarreloj individual prevista para la última etapa antes de la que el domingo pondrá fin a la carrera gala, ya se ha comenzado a instalar todo el dispositivo que acompañará a la jornada reivindicativa. Junto a la carretera por la que pasarán los ciclistas se ha habilitado un espacio de 40.000 metros cuadrados en los que a partir del viernes se pondrán en marcha casetas, escenarios para conciertos, un área infantil y una pantalla gigante para seguir la carrera.

A quienes acudan a Larressore se les ha instado a hacerlo con ikurriñas y emblemas que faciliten identificar ese punto de la carrera con «Euskal Herria». La presencia de aficionados vascos en las etapas que discurren por el pirineo es habitual en todas las ediciones del Tour. La presencia de ikurriñas, banderas de apoyo a los presos de ETA o de pintadas en la carretera en favor de la independencia del Pueblo vasco son habituales. En esta ocasión el paso de la carrera se ha querido aprovechar políticamente de modo especial. También se quiere reivindicar la autonomía de las ikastolas existentes en el País Vasco francés frente a las limitaciones impuestas por el Estado francés.

Los organizadores recuerdan que tradicionalmente Francia ha utilizado la carrera con fines nacionalistas para reivindicar la grandeza de la nación gala, ante lo que aseguran que ahora corresponde «al pueblo vasco» hacer política «con deportividad». Señalan que se trata de una prueba deportiva con un gran impacto, que es seguida en más de 170 países y con millones de aficionados a lo largo del mundo.

Una oportunidad que también el estado francés viene aprovechando, señalan, demostrando con ello que no es sólo una prueba deportiva sino que el Tour oculta  «un claro mensaje político» propio de un Estado «jacobino y centralizador». Por ello llaman a «reaccionar» para defender y mostrar a «en las pantallas» de medio mundo que «están en Euskal Herria».