El triunfo de Pablo Casado en el 19 congreso regional del PP de Madrid esta teniendo efectos catárticos. Si lo primero que hizo fue reunirse con sus antecesores en el liderazgo popular, esto es, Mariano Rajoy, José María Aznar y Antonio Hernández Mancha, esta tarde va a hacer posible la «vuelta» de la que fuera otro «peso pesado» del pasado no muy lejano del PP, Esperanza Aguirre.

La ex presidenta de la Comunidad de Madrid que dimitió tras la detención y posterior encarcelamiento de quien fue su delfín, Ignacio González, expresó públicamente su apoyo a Casado en las primarias y ese respaldo lo quiere materializar este lunes.

El nuevo presidente del PP preside esta tarde la Junta Directiva Regional del partido en Madrid, que abordará su sustitución como responsable del comité electoral territorial. Eran los tiempos en que el nombre de Casado «sonaba» para encabezar alguna lista madrileña en mayo, bien Ayuntamiento o Comunidad y, por eso, el presidente del PP de Madrid, Pío García Escudero, le incorporó en la ejecutiva regional.

Aguirre, que en calidad de ex presidenta de la Comunidad es miembro nato de la Junta Directiva, se presentará esta tarde para hacer explícito su apoyo a Casado. Otra cosa es que aspire a algo más de futuro, que siendo Aguirre, nunca se sabe. Ya volvió una vez, cuando tras dimitir como presidenta autonómica y dar un paso atrás «regresó» al frente de la candidatura al ayuntamiento como el único recurso para intentar conservar el gobierno municipal. No sólo perdió la mayoría absoluta sino que, siquiera, sumó con Ciudadanos. Con el estallido del «caso Lezo» dejó la política, aparentemente de forma definitiva.

Ni siquiera se dejó ver por el 19 congreso que encumbró a Casado, que fue presidente de Nuevas Generaciones de Madrid en los tiempos en que ella «reinaba» en la región y hasta se lo recomendó a Aznar de asesor. Siempre se la ha considerado persona cercana a ambos, proximidad que él no oculta.