El alcalde de Lleida y presidente del PSC, Àngel Ros, será nombrado embajador de España en Andorra. Ros confirma así su voluntad de no volver a concurrir a las elecciones municipales de 2019, como había insinuado ya desde el inicio del mandato, para ocupar un puesto con el que el ministro de Exteriores, Josep Borrell, premia su firmeza desde La Paeria en los momentos más tensos del procés, contra el que ha sido una de las voces más firmes del socialismo catalán.

Con la salida de Ros, confirmada hoy a la espera de que el gobierno andorrano dé el plácet, los socialistas catalanes tiene menos de un año para lanzar a un nuevo candidato capaz de revalidar la mayoría en una de sus plazas fuertes -el PSC gobierna en dos de las cuatro capitales catalanas, Lleida y Tarragona-. Ros ha ocupado esta alcaldía durante 14 años, tras suceder a otro socialista, Antoni Siurana, que abandonó La Paeria para integrarse en el gobierno de Pascual Maragall.

Durante el cisma socialista que siguió a los gobiernos tripartitos el también ex secretario de Estado fue muy crítico con la dirección del PSC, pero no llegó a abandonar el partido, que finalmente presidiría a propuesta de Miquel Iceta. Y en los dos últimos años ha asumido el coste de ser una de las voces que con mayor firmeza se ha opuesto al proceso independentista. Una firmeza casi obligada tras pactar el gobierno local de Lleida con Ciudadanos, dando al partido naranja su primer acceso a un gobierno local de peso en Cataluña.

El martes llegó al gobierno andorrano la petición del preceptivo plácet al nuevo embajador, que una vez concedido posibilitará el nombramiento y despeja la incógnita sobre el futuro de Ros, han publicado este miércoles los diarios Segre y Diari d’Andorra.

Por su parte, el primer secretario del PSC en Lleida y segundo teniente de Alcalde, Félix Larrosa, ha asegurado que «será la militancia la que decida quién asume el reto de la alcaldía», informa Ep. «Como primer secretario, cuando conozcamos las fechas del nombramiento convocaré a la militancia, que es quien tiene que decidir quién tiene que estar al frente de la alcaldía hasta las elecciones municipales. Serán las militantes y los militantes, quienes elijan, no hay herederos ni herederas», ha afirmado Larrosa.

Las obras de Sijena y la oposición al procés

En el último año Ros ha vivido uno de los momentos más duros como alcalde de Lleida, cuando el Gobierno ordenó, en plena aplicación del artículo 155, el traslado de las obras de arte sacro de Sijena del Museo Diocesano de Lleida. Un traslado que en la capital del Segre se vivió como un expolio, del que los vecinos acusaron directamente al alcalde por el apoyo de su partido al 155.

Antes que eso, sin embargo, la decisión de utilizar catalán y castellano en los carteles de aparcamiento de la ciudad, a petición de C’s, ya convirtió a Ros en blanco predilecto de los independentistas, que llevan años acusándole de haber olvidado su militancia catalanista para conservar el gobierno local de la mano del partido naranja.