La juez de Cornellà (Barcelona) que investiga la muerte del atacante de la comisaría de los Mossos d’Esquadra de la población ha interrogado este martes como investigada a la agente que le disparó, después de que el pasado lunes encargara un informe de balística para aclarar las circunstancias del tiroteo. Y según informa El País, tras tener acceso a su declaración , la mossa asegura: “Tuve la percepción de que me iba a matar y de que era un ataque terrorista”.

Según el testimonio de la agente, recogido por este medio, el Abdelouahab T. se abalanzó sobre ella a través de la ventanilla e intentó clavarle el cuchillo.  Explica que ante esa situación tuvo “el reflejo de hacer palanca” con la mesa y que posteriormente se deslizo hacia atrás con la silla, que tiene ruedas. “El cuchillo no llegó a clavarse en la mesa porque no iba hacia la mesa, sino hacia mí”. Su definición del arma: “El cuchillo es grande, lo tengo en mente, mide más de dos palmos”, ha agregado. La agente ha estado declarando durante más de una hora.

Según han informado fuentes cercanas al caso, la titular del juzgado de instrucción número 2 de Cornellà ha asumido la investigación relativa a la muerte del asaltante de la comisaría, que murió alcanzado por tres de los cuatro disparos que le dirigió una agente a la que intentó atacar con un cuchillo.

En el marco de esa investigación, la magistrada ha tomado declaración como investigada a la mossa d’esquadra, cuya arma reglamentaria intervino para inspeccionarla con el fin de aclarar los hechos, para lo que también resulta clave la grabación de las cámaras de seguridad de la comisaría.

Además, la juez ordenó realizar varias pruebas de balística con el fin de disponer de un informe que precise al máximo las circunstancias del tiroteo, la distancia a la que la agente disparó al fallecido y la situación en que ambos se encontraban.

Investigación abierta

Paralelamente, la Audiencia Nacional, competente para instruir los casos de terrorismo, mantiene abierta una investigación sobre el ataque perpetrado por el fallecido, que todo apunta buscaba su suicidio en manos de la policía -método conocido con el anglicismo “suicide by cops“- por la crisis personal que sufría debido a su condición de musulmán y homosexual, según fuentes de la investigación.

Pese a que pierde fuerza la vinculación del abatido con el terrorismo, el juzgado de instrucción número 2 de la Audiencia Nacional sigue investigando el caso, al no poder descartar aún la intención terrorista del asaltante de Cornellà.

Hasta ahora no hay constancia de que perteneciese al Dáesh ni se ha encontrado en su casa material relacionado con la organización terrorista, si bien los agentes sí que hallaron el texto de la última oración que realizó antes del ataque.

Todavía quedan por examinar los soportes informáticos intervenidos y practicar más diligencias que permitan dilucidar si el asaltante sufrió un cambio relevante que le llevase a actuar de esta forma y sobre todo si intervinieron terceras personas en el mismo