Recreación de la reforma de la Gran Vía con más aceras.

Recreación de la reforma de la Gran Vía con más aceras. EP

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El 23-N (de Carmena) contra el coche

Política

El 23-N (de Carmena) contra el coche

A partir del 23 de noviembre, el acceso al centro de Madrid estará limitado únicamente a residentes y a vehículos no contaminantes

La manera de moverse por el centro de Madrid cambiará radicalmente a partir del próximo 23 de noviembre. Este día comenzará la mayor restricción al vehículo privado de la capital, coincidiendo, además, con la inauguración de una Gran Vía más peatonal -el ensanche de las aceras sumarán 5.400 metros cuadrados más para los peatones, mientras que los vehículos pasarán a disponer de cuatro carriles- y el tradicional encendido del alumbrado navideño.

Y es que desde este otoño, la almendra central madrileña pasará a priorizar -aún más- a peatones y bicicletas en detrimento del coche ante la puesta en marcha del Área de Prioridad Residencial (APR) Madrid Central. El plan, elaborado por el equipo de Manuela Carmena para sacar a los coches más contaminantes de la zona centro, se saldará con 472 hectáreas de bajas emisiones contaminantes, que, según el Consistorio, se reducirán hasta en un 40%.

El texto definitivo de las restricciones, incluido en el Plan A de Calidad del Aire, así como el nuevo protocolo anticontaminación figurará en una nueva ordenanza de movilidad, que se llevará al pleno este mismo mes de septiembre para proceder a su aprobación final y que será una realidad para los madrileños a partir del 23 de noviembre de este año.

Además, desde la entrada en vigor del plan, el Ayuntamiento pondrá en marcha un período de prueba para que residentes y no residentes puedan adaptarse a los cambios. Durante este período no se multará a los infractores, pero sí se enviarán notificaciones a domicilio para mantener informados a los ciudadanos. Una vez finalizado dicha fase -para principios de 2019- las multas por saltarse las restricciones de Madrid Central se elevarán a 90 euros, descontándose la mitad en caso de abonarse en un plazo máximo de 20 días.

Asimismo, para coordinar las funciones de vigilancia y control, el equipo de Carmena reforzará los efectivos de Agentes de Movilidad, con 28 nuevos agentes repartidos de la siguiente manera: 12 en Gran Vía; ocho en los bulevares; cuatro en Canalejas y cuatro más en Atocha. Además, se incorporará progresivamente señalización en los accesos de entrada y salida del remodelado centro de Madrid.

Quiénes entran y quiénes no

Madrid Central es un plan de movilización reservado a residentes empadronados. Estos usuarios podrán circular y aparcar sus vehículos por la zona acotada con independencia del vehículo que posean, y, además, solicitar 20 invitaciones al mes para otros vehículos, también de cualquier tipo. No obstante, los coches invitados tendrán una limitación temporal de dos horas para aparcar en la zona SER (Servicio de Estacionamiento Regulado). Esta normativa cambiará en 2025, ya que los coches más viejos (los que no cuentan con el distintivo ambiental de la DGT) no podrán acceder aunque pertenezcan a residentes.

Por su parte, todos los vehículos con etiqueta ambiental CERO o ECO también podrán circular libremente, pero los ECO podrán estacionar sus vehículos durante un plazo máximo de dos horas. Por el contrario, automóviles con etiqueta B o C tienen denegada la circulación y el estacionamiento, pudiendo entrar únicamente en caso de contar con un párking o garaje privado en la zona ‘cero’ que haya sido acreditado.

Asimismo, los automóviles más antiguos de no residentes que no cuentan con la etiqueta ambiental de la DGT no podrán acceder ni aparcar en la almendra central, ni si quiera para entrar en un párking público, una norma que sin embargo no afectará a los vehículos de personas con movilidad reducida siempre y cuando notifiquen previamente al Ayuntamiento.

Los usuarios con moto estarán sometidos a las mismas restricciones -libre acceso en caso de ser residente o de tener la etiqueta ECO o CERO- salvo para ciclomotores con distintivo B o C, ya que en este caso tanto la circulación como el estacionamiento estará limitado entre las 7:00 de la mañana y las 22:00 de la noche.

Taxis y VTC podrán entrar siempre y cuando cuenten con etiquetas ambientales, una norma que caducará en 2025, momento en que ambos deberán contar con la etiqueta CERO o ECO. Asimismo, la modalidad de coche compartido como eMov o Car2Go contarán con la misma restricción, si bien para aparcar en la zona SER deberán ser automóviles CERO o ECO.

Existen, no obstante, excepciones para vehículos autorizados o servicios públicos, que puedes consultar aquí.

Respecto al área afectada, las limitaciones del tráfico se extenderán a lo largo de todo el distrito centro, incluida la Gran Vía. Así, a Ópera, Cortes, el Barrio de las Letras y Embajadores (con antigüedad en cuanto a restricciones de prioridad residencial) se sumarán Sol, Justicia y Universidad. Solo algunos tramos se salvarán de las acotaciones, como es el caso de partes de las calles Ventura Rodríguez, Gran Vía de San Francisco, Cuesta Ramón o Santa Cruz de Marcenado.

Según el último estudio del plan circular de Madrid -realizado en 2017- el 17,7% de los vehículos que circulan por el centro de Madrid no cuentan con ninguna clase de distintivo ambiental de la DGT (pasando a formar parte de la categoría de los más contaminantes). La medida afectará, concretamente, a un 19% de vehículos pesados; un 18,7% de vehículos ligeros y un 13,41% de turismos, además del 6,55% de las motos, los cuales no cuentan con etiquetas ambientales.

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