El líder del PP, Pablo Casado, “no se siente condicionado” por el futuro de la titular de Sanidad, Carmen Montón, según fuentes de Génova. Ni siquiera en el caso de la que ministra se vea forzada a dimitir por el caso de su máster sobre “estudios intrerdisciplinares de género” en la Universidad Rey Juan Carlos, el PP cambiará de posición con respecto a su líder. Aunque el contenido del posgrado de uno y de otro poco tiene que ver, lo hicieron en el mismo instituto de Derecho Público, cuyo responsable Enrique Álvarez Conde está imputado en el curso de la investigación sobre el máster de Cristina Cifuentes.

La estrategia del PP  es insistir en que ambos casos son completamente distintos. Se parecen “como un huevo a una castaña”, dice el secretario general popular, Teodoro García Egea. En Génova llegan a hablar de “diferencias brutales”, entre otras cosas porque Casado “se matriculó en tiempo y forma y no se le falsificaron las notas”. En todo caso, los populares están pasando de puntillas sobre el tema. No piden directamente la dimisión de la ministra ni, siquiera,  su comparecencia en el Congreso de los Diputados. Es más, creen que temas como un estudio de posgrado, sea habilitante o no, no puede convertirse en algo que sentencia una carrera política. “No se trata sólo de una cuestión profesional, sino preprofesional”, aducen a sabiendas que una posible dimisión de Montón metería presión del Gobierno y del PSOE hacia ellos para comprometer a Casado.

El PP pide al PSOE que aplique a Montón “su propia medicina”, pero no hace sangre con el tema

García Egea ha exigido al PSOE que se aplique su propia “medicina” y que trate a la ministra de Sanidad, Carmen Montón, con la misma “dureza” con la que trató a Casado, por su máster. El PSOE, ha dicho, tiene que exigir ahora “lo que pedían a rivales políticos” y ha incidido en que “cuando un caso afecta al Gobierno se silencia y se pasa de puntillas y, en cambio, se magnifica cuando afecta a un rival político”.

Por otro lado, fuentes próximas a Casado aseguran que la marcha de Soraya Sáenz de Santamaría “no es una buena noticia” para el líder del PP. Recuerdan, no obstante, que el propio Casado anunció durante las primarias que si no ganaba la contienda por la sucesión de Mariano Rajoy dejaría la política, por que que “respeta” la decisión de s adversaria de poner fin a una etapa de su vida.

Aún así, aseguran que quedaron en buenos términos, con la voluntad de dejar los “teléfonos abiertos” y sin más propuestas que las que el presidente del PP le hizo en su día, esto es, un hueco en la ejecutiva y una presidencia de comisión parlamentaria, entre otras cosas porque Casado no tiene posibilidades de ofrecerle mucho más.