Muchos de nuestros políticos no echarán de menos 2018, un año que impulsó carreras y sepultó otras quizá para siempre. Desde el presidente del Gobierno hasta los ministros del nuevo Ejecutivo resultante de la moción de censura, estos son los rostros que nunca olvidarán un año, para ellos, fatídico.

  • Mariano Rajoy: El ex presidente del Gobierno selló su carrera en una larga sobremesa en el madrileño restaurante Arahy, dejando abandonado su escaño mientras en el Congreso de los Diputados salía adelante su muerte política y triunfaba la moción de censura impulsada por Pedro Sánchez y apoyada por Podemos y los partidos nacionalistas. El 1 de junio de 2018, tras las dudas alimentadas por el PNV respecto a su posición política, se ponía fin a siete años de gobierno popular, sentenciado por la dura condena del caso Gürtel y la deriva de la crisis independentista en Cataluña.
  • Soraya Sáenz de Santamaría: La caída de Mariano Rajoy propició otras. Su renuncia a la presidencia del partido abrió las puertas a una batalla interna librada en sordina durante décadas. Soraya y María Dolores de Cospedal se lanzaron a la lucha sin esperar que un outsider como Pablo Casado acabaría derrotando al anquilosado aparato del PP. Ni el apoyo de Juanma Moreno en Andalucía ni su poder omnímodo cosechado a la sombra de Rajoy durante años ayudaron a Santamaría, que no puso superar a Casado tras las primarias y el Congreso del PP. El 10 de septiembre anunció que se retiraba de la política, aunque el 19 de octubre el Ejecutivo de Pedro Sánchez anunció su incorporación al Consejo de Estado.
  • María Dolores de Cospedal: La exsecretaria general del Partido Popular también salió herida de las primarias, aunque aprovechó su derrota como una última venganza para unir sus compromisarios a los de Pablo Casado para vencer a su archienemiga Soraya Sáenz de Santamaría. Fue sustituida en el cargo por Teodoro García Egea y comenzó a anunciar que también dejaría paso en la presidencia del PP manchego. La puntilla, sin embargo, se la dieron el excomisario Villarejo y sus famosas grabaciones, en las que se escuchaba a la dirigente popular pidiendo detalles sobre la operación Gürtel al polémico policía. El 7 de noviembre de 2018, tras el estallido de esta polémica, anunciaba que dejaba su escaño en el Congreso de los Diputados.
  • Susana Díaz: La líder indiscutible del invencible socialismo andaluz cayó con todo el estrépito el pasado 2 de diciembre en unos comicios autonómicos impulsados por ella misma. Pretendía reforzar su poder en Andalucía y frente a Pedro Sánchez, pero la estrategia no pudo salir peor. El PSOE perdió 14 diputados y no formará Gobierno por primera vez en la historia de la Andalucía democrática. Ferraz ya le ha abierto la puerta de salida y, aunque la batalla por el momento se ha aplazado, el desenlace parece claro.
  • Carolina Bescansa: En plena crisis independentista catalana, Carolina Bescansa emergió dentro de Podemos con un plan para ‘hablarle a toda España’ y no equivocar el camino del grupo confederal en un asunto tan espinoso. Realizó críticas internas a la forma de dirigir el partido de Pablo Iglesias y acabó cayendo en una desgracia anunciada tras Vistalegre II. Relegada a un papel secundario en el Congreso, trató de revivir a través de la campaña por liderar Podemos en Galicia, pero allí también fue derrotada por el candidato oficialista Antón Gómez-Reino. Malgastó su última bala.
  • Xavier García Albiol: Tras años liderando al PP catalán, el enorme fracaso del 21-D que dejó al partido sin grupo parlamentario propio en el Parlament, puso fin a su etapa como líder regional. Albiol sigue siendo una voz importante dentro del PP regional, al que algunas encuestas ya dejan incluso fuera en unos hipotéticos próximos comicios. Se refugiará en Badalona, donde ya fue al alcalde, pero donde los sondeos no le pronostican repetir éxito.
  • Xavier Domènech: El huracán catalán también se llevó por delante al líder de los comunes, Xavier Domènech. En una carta hecha pública el 4 de septiembre, el dirigente admitía, nueve meses después, que los resultados de las elecciones, “en unos momentos extremadamente difíciles”, no fueron los que querían. El movimiento reforzó a Colau, ya con un partido casi del todo a su medida, pero alejó a Pablo Iglesias de Cataluña. “Asumo la responsabilidad que me toca, aunque creo que el muy buen trabajo que se está haciendo en el Parlament dará nuevos frutos en un futuro no muy lejano”, dijo en su despedida.
  • Cristina Cifuentes: Parece lejano, pero fue en 2018. El estallido del caso Máster hizo tambalear la presidencia de Cristina Cifuentes, sostenida en una defensa débil basada en mentiras una y mil veces rebatidas por la prensa y la Asamblea de Madrid. Pero Cifuentes se enrocó y su caída terminó siendo más traumática todavía. La mala praxis académica la hizo caer, pero el tiro de gracia se lo dio la resurrección de un vídeo del año 2011 en el que se veía a la ex presidenta madrileña detenida por robar unas cremas faciales en un Carrefour. El 25 de marzo, abrasada por los escándalos, Cifuentes dijo adiós.
  • Theresa May: Su situación ya parecía un laberinto sin salida a principios del año, obligada a negociar un Brexit satisfactorio y presionada tanto por la Unión Europea como por una sociedad británica profundamente dividida. El acuerdo final no satisface a nadie, amenaza con no superar el trámite del Parlamento y condenar al Reino Unido a una traumática salida sin acuerdo que dibujaría un escenario social y económico, por el momento, inimaginable. La posibilidad de una moción de censura ya se cierne sobre su presidencia.
  • Carmen Montón y Màxim Huerta: La ministra de Sanidad duró en el cargo 97 días. El de Cultura, sólo siete. Montón cayó por la acusación de haber plagiado parte de su TFM en Estudios de Género. Màxim Huerta, por utilizar sociedades instrumentales para ahorrar impuestos. En su rueda de prensa de despedida, denunció una “caza de brujas” dijo que se iba “para no partirse”. Los efímetros ministros dejaron tocado al Gobierno de Sánchez casi antes de echar a andar.