La Generalitat proseguirá con su plan de restitución de la red de «embajadas» cerradas durante la aplicación del artículo 155 haciendo oídos sordos a las advertencias del Gobierno. Así lo ha advertido hoy la portavoz y consellera de Presidencia, Elsa Artadi, poco después de que el ministro de Exteriores, Josep Borrell, anunciara un nuevo recurso contra las reaperturas de embajadas acordadas por el Govern. Berlín, Londres, Roma y Suiza serán los próximos destinos del conseller de Relaciones Exteriores de la Generalitat para reabrir las cuestionadas embajadas catalanas.

«Mañana el conseller Ernest Maragall viajará a Berlín con toda normalidad» ha confirmado Artadi, para inaugurar oficialmente la delegación catalana reabierta en la capital alemana pese a las advertencias del Ministerio de Exteriores, que reclama a la Generalitat que cumpla con la preceptiva solicitud de permisos al Gobierno para reabrir su red exterior.

Maragall ha sostenido reiteradamente, sin embargo, que el Govern ya obtuvo en su día el permiso del Gobierno para crear esas «embajadas» por lo que no piensa pedir nuevas autorizaciones. «El ministro ha sido contradictorio» ha señalado Artadi en este sentido, al apuntar irónicamente que «habla de cuestiones técnicas» para cuestionar la reapertura de embajadas «pero también dice que no hacemos la política que debemos hacer».

Borrell es contradictorio» asegura Artadi, «habla de cuestiones técnicas pero también dice que no hacemos la política que deberíamos»

Artadi se ha referido así a las críticas de Borrell a la campaña de desgaste a la imagen exterior de España que atribuye al aparato exterior de la Generalitat. «La imagen de España salió perjudicada después de actuaciones de último año» ha asegurado en referencia a las imágenes del 1-O, «imágenes que el Gobierno quiso silenciar».

«No hace falta que nos atribuya el mérito» ha ironizado Artadi, «había mucha prensa extranjera, todo el mundo lo vio, como también saben que parte del Govern está en prisión y otra en el exilio, y que hay represión como el caso de Valtonyc».

En este contexto, ha recordado que el conseller Maragall viajará mañana a Berlín para celebrar la reapertura de la delegación catalana y que en los próximos días lo hará a Londres, Roma y Suiza, tras lo cual la Generalitat completará la restauración de su red de embajadas con los concursos para nombrar nuevos delegados en París y Nueva York, las dos plazas que siguen por cubrir.

El Govern protege la convivencia

Artadi ha defendido también la actuación de los Mossos el pasado fin de semana, cuando impidieron que la manifestacion en contra de la inmersión lingüística en catalán llegara a la Plaza Sant Jaume, donde los CDR llamaron a contramanifestarse a los independentistas.

«Se cambió el recorrido de acuerdo con los organizadores, se consideró que se tenía que mantener el derecho de manifestación  y la seguridad» ha argumentado la portavoz del Govern, por lo que Interior «decidió hacer cambio de itinerario».

En este contexto, Artadi ha asegurado que la Generalitat «seguirá comprometida con el derecho de manifestación de cualquier persona y con velar por la seguridad de todo el mundo», tras reconocer que el Govern se enfrenta a un «otoño caliente» en el que se producirán manifestaciones de signo contrario.

De hecho, Artadi ha reconocido que el ejecutivo catalán tiene noticia ya de la convocatoria de manifestaciones independentistas los próximos 20 de septiembre y 1 de octubre «y también movilizaciones de la otra parte de la sociedad el 7 octubre y el 12 octubre. Viviremos un otoño más movilizado» ha concluido.

La acampada en Sant Jaume es problema de Colau, según Artadi

La apelación a mantener la seguridad ciudadana no es suficiente, sin embargo, para ordenar el desalojo de los independentistas acampados desde hace una semana en la Plaza Sant Jaume para reclamar la implementación de la república. Un desalojo que los grupos municipales constitucionalistas han reclamado, sin éxito, a la alcaldesa Ada Colau.

«Es un tema de ocupación de la vía pública por tanto es tema de Guardia Urbana» ha argumentado Artadi para apuntar que debe ser la alcaldía «quien decida». La protesta ha contado con el apoyo explícito del presidente de la Generalitat, Quim Torra, y fue el gérmen de la contramanifestación que impidió el sábado que los defensores del castellano en la escuela pudieran manifestarse ante el Palau de la Generalitat.