“Es la identidad, estúpido. Los factores identitarios juegan un papel cada vez más importante» en el escenario internacional, ha señalado el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell en un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum. En España ha reconocido que hay «una amenaza muy grave que es la pérdida de su unidad territorial» y ha subrayado que «un referéndum de secesión no está amparado ni por la legislación nacional ni por la internacional» .

Borrell (Puebla de Segur, 1947) ha admitido que muchas veces ha de ejercer de ministro de Asuntos Catalanes, pero que tiene su lógica ya que la imagen de España está seriamente dañada por la cuestión catalana. «A esa amenaza tratamos de hacer frente. Este gobierno está embarcado en un proceso de bajar la insoportable tensión y hace lo que puede para volver a una vía de diálogo político y distensión en el marco constitucional», ha declarado.

En respuesta al ex vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, que abogaba por celebrar un referéndum de secesión en Cataluña «como en todo el mundo civilizado», Borrell ha sido tajante: «Un referéndum de secesión no está amparado ni por la legislación española ni por la europea ni por el derecho internacional».

«¿Dónde se dice que es un derecho? En Escocia fue una decisión de Cameron, que no pasará como el mejor primer ministro británico. Si uno tiene derecho, no tiene que pedir permiso… Junqueras habla de ‘todo el mundo civilizado’. Venecia, Baviera, dos estados de EEUU lo planteron y les dijeron que no», ha agregado el jefe de la diplomacia española.

Ha recordado Borrell el importante apoyo recibido por el Gobierno español de parte del secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland, la semana pasada en Estrasburgo. «Nos dijo: fuera de la Constitución solo hay caos. Me entregó una carta de la Comisión de Venecia al ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont donde le dicen que consiga un acuerdo con las autoridades españolas para hacer un referéndum y siempre dice que cualquier referéndum ha de ser aplicado en cumplimiento de la Constitución de España».

Como parte de su tarea en el Gobierno, Borrell asume su labor pedagógica sobre Cataluña. «Hemos de hacer un esfuerzo pedagógico para que entienda Junqueras que en el mundo civilizado no se realizan referéndum de secesión».

En respuesta a los periodistas, el ministro ha diferenciado entre las justicias alemanas y belga sobre sus decisiones en relación con la cuestión catalana. «No pondría al mismo nivel a las justicias belga y alemana. En el caso de Alemania el tribunal considera que no hubo violencia en grado suficiente para justificar el caso de rebelión. El gobierno lo acepta y respeta. En el caso de Bélgica siempre ha habido problemas. Bélgica se ha negado a la extradición de una etarra acusada de delitos de sangre. La Justicia belga tiene una visión distinta».

También ha anunciado que en los próximos días se presentará el recurso sobre la reapertura de las embajadas catalanas en el exterior. «Será en los próximos días. Es un problema de procedimiento. Los servicios jurídicos están trabajando para hacerlo bien».

Según Borrell, «nuestra imagen se ha visto seriamente dañada por la acción de los independentistas. El Estado no va a perder este combate».

Líneas rojas a Trump

Borrell ha subrayado el europeísmo del Gobierno que encabeza el socialista Pedro Sánchez. A España le corresponde involucrar a la Unión Europea en América Latina, prioridad para España, y también apostar por una UE fuerte que plante cara al presidente de EEUU, Donald Trump.

«La relación transatlántica ha cambiado. Es la primera vez que su presidente prioriza su política comercial a su política de aliados…. La relación entre defensa y comercio es insana. Ha desaparecido el enemigo común y la UE está cada vez más consolidada. Quizá los tuits de Trump anuncien una nueva oportunidad para Europa», ha señalado.

A juicio de Borrell, «los europeos hemos de actuar como contrapeso de EEUU cuando crucen líneas rojas como el tratado nuclear con Irán. Haremos todo lo posible para que ese Tratado siga vivo. Es una relación con más voluntad de aparecer como un actor que sea capaz de distanciarse de las posiciones americanas».

Ha ratificado el compromiso de España «con la gobernanza global» y ha lamentado que EEUU se retire de los tratados multilaterales, como el del cambio climático, por ejemplo.

El ministro español de Exteriores ha realizado un diagnóstico sobre cómo ha evolucionado la  Unión Europea y sus crisis pasadas y presentes. «Hoy el proyecto europeo se enfrenta a una serie de problemas que nos hacen decir que está en una crisis existencial. El mundo ha cambiado. Trump se declara no amigo. Este invento, la UE, que es el colmo del multilateralismo no le gusta. Europa ha vivido crisis del euro, después la crisis migratoria y hoy nos encontramos en una división entre una parte de Europa que defiende una Europa abierta, basada en democracias liberales, y comprometida con quienes necesitan asilo, y otra Europa como Italia, Hungría y otros países del este que tienen otra visión».

Considera que el proyecto europeo está en riesgo y que solo se salvará si los ciudadanos actúan. «Una idea hay que tener presente; se acabó el consenso pasivo. Hasta ahora se ha basado en una especie de despotismo ilustrado y un laissez-faire de los ciudadanos. Si queremos que el proyecto europeo no acabe, habrá que apelar a la ciudadanía».

La cita más crucial es en mayo de 2019. «Las próximas elecciones europeas serán trascendentales porque puede salir un Parlamento euroescéptico y anti inmigración. Los problemas identitarios son muy difíciles de resolver. Muchos ciudadanos se han visto desprotegidos. Han vuelto al Estado. Los ciudadanos no perciben que Europa les proteja». Según Borrell, «hay que convencer a la gente de la necesidad de construir Europa. De lo contrario este proyecto puede fenecer. Sería el fin de la Historia».

Gibraltar no será un escollo

Horas después de la visita del negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, a Madrid, Borrell ha señalado que lo que se discute ahora no es la soberanía de Gibraltar y que las conversaciones son bilalterales, entre el Reino Unido y España.

«Estamos negociando las condiciones del acuerdo de retirada y cómo afectan a Gibraltar. Si no hay acuerdo sobre Gibraltar, no habrá acuerdo de retirada del Brexit. La voluntad española es que el acuerdo con Gibraltar no sea el último obstáculo en el camino sino el primer paso del acuerdo final del Brexit», ha respondido a los periodistas el ministro.

Diálogo con Venezuela

Sobre Venezuela, Borrell ha querido dejar espacio al diálogo, aunque ello suponga que para algunos opositores su actitud sea la propia de «un traidor». «Traidor me lo dicen en distintos idiomas. En Cataluña casi por los dos. ¿Traidor a qué? Cuando me reúno con el ministro venezolano de Exteriores, hay gente que me critica. ¿Por qué no hablar con él? ¿Por qué sí con China y con las monarquías del Golfo y no con Venezuela? Uno habla con quien tiene desacuerdos».

A juicio de Borrell, que ha aclarado que España se alinea con la UE en relación con Venezuela, «la exigencia de no diálogo no es una posición positiva». A su vez, ha anunciado que el jefe del Gobierno ha solicitado que, junto con el ministro del Interior, haga lo posible para conceder más visados por causas humanitarias a los venezolanos que llegan a España.

Ha sido el ex secretario general de la OTAN Javier Solana quien ha presentado a su amigo Pepe Borrell. «En España no se reconoce a los vivos», ha señalado Solana. Pepe es“un hombre decente” y “un hombre de acción”, ha subrayado.

Solana, que también ocupó la cartera de Exteriores (1992-95), le describió como un hombre de campo, amante de la naturaleza y de las caminatas por el monte. También se refirió a su amigo Pepe como “un hombre de ciencia, riguroso”.

Borrell, ingeniero aeronáutico, matemático y economista, empezó como concejal de Majadahonda en las primeras municipales de 1979. “Es un político nacional de primera división y también es un político europeo de primera división”,  ha remarcado Solana.  A sus 71 años, este amante de la naturaleza afronta una de las cumbres más difíciles de su vida. Está dando la batalla.