Un sector de los manifestantes concentrados frente al Parlament han lanzado vivas a la organización terrorista Terra Lliure y han animado a «okupar el Parlament». Minutos antes de que llegaran las urnas que encabezan la manifestación organizada por Òmnium y ANC, en un ambiente cada vez más caldeado contra los Mossos d’Esquadra, los manifestantes han repetido consignas como
«los Mossos también son fuerzas de ocupación» o «no os merecéis la señera que lleváis» además de pedir repetidamente la dimisión del conseller de interior, Miquel Buch. Las consignas han acabado, de momento, con la llegada de las urnas y el listado de todos los municipios catalanes.

Posteriormente, han recibido con una sonora pitada al presidente de la Generalitat, Quim Torra, y al presidente del Parlament, Roger Torrent, que han escuchado las peticiones de los manifestantes, que gritaban consignas como «desobedeced» o «el pueblo manda, el Govern obedece». Algunos de los parlamentos han recordado a los políticos que sus votos «no son un cheque en blanco» e incluso han reclamado la «dimisión» si los políticos no están dispuestos a implementar ya la República.

Una de las voluntarias de la ANC se ha salido del guion para pedir directamente la dimisión del consejero de Interior, Miquel Buch, durante su intervención. Acto seguido, otra la ha interrumpido y no le ha permitido continuar con su parlamento. «Yo sí me ceñiré a lo que estaba pactado», ha dicho, entre silbidos de los manifestantes.

Tras terminar el acto oficialmente, numerosos grupos se resisten a abandonar las inmediaciones del Parlament. La líder de Ciudadanos Inés Arrimadas, que ha abandonado el edificio en ese momento, también se ha llevado una sonora pitada. Ella y los diputados de Ciudadanos tuvieron que salir escoltados.

La manifestación

La manifestación convocada por ANC y Òmnium para conmemorar el 1-O ha arrancado desde la Plaza Cataluña con una fuerte presencia de representantes de JxCat y ERC. Tras el divorcio vivido en las últimas horas entre gobierno y manifestantes por las cargas del sábado, y el protagonismo recuperado por los CDR esta mañana, tanto los republicanos como los neoconvergentes han defendido el 1-O como un «punto de no retorno» y han reclamado recuperar la unidad de hace un año.

Pese a todo, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha sido recibido en el Parlament, donde recibirá junto a Roger Torrent la llegada de la manifestación, al grito de «Buch dimisión» y «abrid las prisiones». Torra ha mostrado hoy su apoyo a los CDR, a los que ha conminado a seguir presionando para que las instituciones avancen hacia la república, precisamente el lema con el que muchos manifestantes han salido a la calle esta tarde en Barcelona.

Desde los partidos, el portavoz parlamentario de JxCat, Eduard Pujol, quien ha defendido que «la salida pacífica» a la crisis catalana solo llegará recuperando «la confianza que teníamos hace un año instituciones, gobierno, entidades y sociedad civil».

La republicana Marta Vilalta ha reclamado también recuperar las «lecciones de complicidad, de trabajar todos a una» aprendidas hace un año y ha intentado insuflar confianza en el compromiso del actual Govern asegurando que «la represión no sirve para frenarnos, no pudo parar el 1-O hace un año y no podrá parar la república catalana». Un compromiso que la presidenta de la ANC había puesto en duda horas antes.

La ANC reclama al Parlament y al Govern «pasar de la retórica a los hechos» y desobedezca al Tribunal Supremo en la votación de mañana

Elisenda Paluzie, ya ha dejado claras las discrepancias entre Govern y entidades soberanistas horas antes de la marcha, en una comparecencia ante la prensa en la que ha reclamado que «el Govern y el Parlament pasen de la retórica a los hechos». Paluzie ha fijado además la primera prueba de voluntad del ejecutivo: la votación con la que los partidos independentistas cuestionaran mañana en el Parlament la suspensión de los diputados imputados por la organización del 1-O por orden del Tribunal Supremo.

«Nos gustaría ver que el Parlament vuelve a pagar el sueldo a estos diputados» ha añadido, denunciando una «anomalía jurídica» en el auto de suspensión dictado por el juez instructor, Pablo Llarena. Paluzie ha argumentado que «hace un año celebramos un referéndum de autodeterminación vinculante» cuyo mandato «sigue vigente» por lo que ha reclamado al Govern que no espere a la sentencia del juicio por el 1-O y empiece a implementar «estrategias y acciones concretas para hacer efectiva la república».

Torra, con los CDR

Todo ello en una jornada en la que los CDR y el independentismo más radical ha vuelto a llevar la voz cantante con cortes de carreteras y vías férreas, mientras el Govern quedaba eclipsado en los actos institucionales organizados en Sant Julia de Ramis. Una situación a la que el presidente de la Generalitat ha respondido alineándose con los CDR, a los que ha pedido que sigan «presionando» al Govern.

Horas después, Quim Torra ha vuelto a dejar claro que está más cerca de los activistas que de su conseller de Interior, Miquel Buch, al bajar a saludar a los estudiantes que se manifestaban en la Plaza Sant Jaume en conmemoración del 1-O, pero que pedían también responsabilidades por las cargas policiales del pasado sábado en Barcelona.